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Oficiales en las aulas
Yaima Puig Meneses
La
disciplina que reina en la Academia de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) General Máximo Gómez Orden Antonio Maceo no
nos toma desprevenidos; desde el 3 de julio de 1963, cada año en sus
aulas preparan oficiales en diferentes cursos de posgrado dedicados
a desarrollar conocimientos, habilidades y valores para el mando de
las tropas y los trabajos del Estado Mayor.
Con rapidez pasan junto a nosotros y aún así queda tiempo para
percibir el orgullo de pertenecer a esta institución que en los días
finales del curso sume a todos en un proceso de más estudio y
dedicación.
SUPERACIÓN: PREMISA INSOSLAYABLE
Un laberinto de pasillos nos conduce hasta los oficiales en sus
cotidianas áreas de estudio. Ni cámaras ni periodistas los
sorprenden porque ellos están preparados "para lo que sea".
"La Academia de las FAR nos proporciona una serie de
conocimientos que nos forman como oficiales y además nos instruyen
profesional y culturalmente con capacidad para desarrollar nuevas y
diversas misiones", asegura la teniente coronel Magali Boicet
Borges, estudiante de primer grado de la especialidad de mando y
Estado Mayor de tropas generales.
No hay casualidad en tal empeño, los diferentes cursos de
capacitación que se imparten dentro de las especialidades de
posgrado así lo avalan. "En el tránsito normal los oficiales
adquieren el nivel superior en las universidades militares;
transitan por las tropas, llegan hasta nivel de batallón y vienen a
cursar el primer grado de la Academia; aquí reciben la formación en
mando y estado mayor táctico en dependencia de su especialidad",
explica el coronel Josué Ortega Martínez, subdirector docente en la
institución.
Y agrega: "Luego, los que transitan a niveles superiores, vienen
a cursar las especialidades de segundo grado, en mando y estado
mayor táctico-operativo. Aquellos que ocupan cargos a nivel de las
FAR y de los ejércitos, pasan el tercer grado, donde se forman los
especialistas en mando y estado mayor operativo estratégico".
Por eso necesitan detallar en cada uno de los aspectos estudiados
en clases, profundizar, chequear y sistematizar en los diferentes
ejercicios; en ello ayuda en gran medida el excelente claustro que
asume el proceso docente.
PRÁCTICA Y MANDO
"A la vez que el hombre se supera en conocimientos, adquiere más
habilidades, es más eficiente en lo que hace; por tanto, tenemos un
sistema de superación en el que tratamos de que la institución se
convierta en base material de estudio. Un papel fundamental lo
desempeña el ejercicio docente que realizamos cada año y que este
tuvo por nombre Moncada 2009", explica el coronel Josué Ortega
Martínez, subdirector docente.
"En este ejercicio de estado mayor y órganos de mando, resumimos
el estudio del terreno, el empleo de los medios ingenieros para la
lucha y, de forma general, aplicamos los conocimientos aprendidos
durante el curso desplegándonos en estructuras de estado mayor",
asegura el teniente coronel Marcos Pérez, alumno de primer grado en
la especialidad de Ingeniería Militar.
La etapa conclusiva del curso entraña un reto enorme para estos
oficiales. Entre el ir y venir a las aulas y laboratorios, realizan
los últimos toques a sus trabajos de curso, que a partir del 15 de
este mes, discutirán frente a una comisión ministerial de las
Fuerzas Armadas. |