.— Las organizaciones
populares de Honduras viven hoy una nueva jornada de resistencia
pacífica tras 17 días de marchas y otras manifestaciones contra el
golpe militar del 28 de junio pasado.
Las fuerzas sociales, agrupadas en el Frente Nacional contra el
Golpe de Estado, ratificaron ayer en asamblea plenaria incrementar
las acciones para lograr la restitución del orden constitucional y
del presidente Manuel Zelaya.
Paralelamente, miembros de los seis colegios del magisterio
confirmaron la decisión de proseguir la huelga iniciada 24 horas
después de iniciada la asonada hasta lograr la vigencia de la
legalidad democrática en la nación.
Desde dos puntos de la ciudad, partieron marchas que concluyeron
en un importante nudo de avenidas y puentes de la capital conocido
como Las Brisas, donde realizaron un bloqueo de las vías durante
varias horas.
Demostraciones similares tuvieron lugar en la ciudad de San Pedro
Sula, 250 kilómetros al norte de Tegucigalpa, como ha ocurrido a lo
largo de la grave crisis desatada por el golpe de Estado.
Los manifestantes rindieron homenaje al dirigente de izquierda
Roger Bados, de 54 años, asesinado hace dos noches por un
desconocido, y luego acudieron al cementerio local para darle
sepultura.
Dirigentes de base del Partido Liberal, junto al Nacional, los
dos tradicionales del país, convocaron este martes a una reunión
para acordar acciones contra la derechista cúpula partidaria que
aupó la asonada golpista.
Esos sectores se sumaron desde el primer momento a las
manifestaciones antigolpistas del Frente Nacional.
Asimismo, un grupo de 14 diputados de la bancada liberal tomó
distancia del complot e incluso anunció un viaje a Washington para
cabildear contra el gobierno de facto.
Tanto el presidente constitucional como el jefe del gobierno de
facto, el empresario Roberto Micheletti, son liberales, aunque este
último se ha rodeado de colaboradores de sus antiguos rivales
electorales del Nacional.
La derecha tradicional del Liberal pasó a la oposición a Zelaya
desde las primeras medidas de corte popular del estadista y su
integración a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (ALBA), recuerdan fuentes consultadas.