.— El virus de la gripe A(H1N1) no
surgió de repente, llevaba tiempo dando señales de alarma, aseguran
expertos chinos y estadounidenses en un artículo divulgado en
Proceedings of the National Academy of Science.
En esta ocasión sucedió lo mismo que en las tres pandemias de
gripe anteriores (1918, 1957 y 1968), varios segmentos de ADN del
patógeno estuvo circulando por años sin ser detectado, indica la
investigación.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos compararon el
genoma de los virus que provocaron cada pandemia, descubrieron
cuales eran sus parientes más cercanos y determinaron como se
combinaron.
Así encontraron que algunos genes del agente causal de la llamada
gripe española estaban presentes en cerdos y humanos desde 1911, es
decir seis años antes. El trabajo señala también que las epidemias
de 1957 y 1968 tuvieron una evolución similar. La primera surgió por
una combinación genética de virus aviares euroasiáticos y humanos,
detectados entre dos y seis años antes de que se declarara el estado
pandémico.
La de 1968 fue por una evolución genética de varios virus humanos
combinados con otros de otras especies.
Los especialistas concluyen afirmando que en todas los casos la
afección se inició con la introducción de un nuevo subtipo de
hemaglutinina (sustancia que se encuentra en la superficie del
virus) procedente de animales que se adaptó con éxito en los
humanos.
Mejorar las estrategias de vigilancia de los virus que circulan
en animales y analizar sus genes puede dar una ventaja para predecir
cuándo surgirá una nueva pandemia o, al menos, indicar de que
componentes puede estar formado el nuevo virus que surja, acotaron
los autores del estudio.