"En
virtud del incumplimiento, en cuanto a la restitución del orden
constitucional, damos plazo hasta la próxima reunión de mediación
para que se cumplan los mandatos expresos de las organizaciones
internacionales, de lo contrario fracasará la mediación y se
procederá a ejecutar otras medidas", afirmó en rueda de prensa desde
Managua, Nicaragua, el presidente legítimo de Honduras, Manuel
Zelaya.
El mandatario dio este lunes un ultimátum a las autoridades de
facto que tomaron el poder a través de un golpe de Estado, para que
antes de la próxima cita en Costa Rica, prevista para esta misma
semana, se restituya la institucionalidad en el país
centroamericano.
Según reseña Telesur, en el encuentro con los periodistas, leyó
un comunicado donde expresa que los retrasos e incumplimientos de
las resoluciones adoptadas por organismos como la Organización de
Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) por parte del gobierno golpista "solo pretenden buscar tiempo
para llevar a cabo un proceso electoral en condiciones de facto".
Agregó que su gabinete considera ofensiva la pretensión del
régimen de facto de dar largas a la mediación, cuyo único objetivo
debe ser cumplir las resoluciones de la OEA y de la ONU, que
rechazaron el golpe de Estado y exigen su restitución en el poder.
Asimismo, denunció la represión y persecución contra el pueblo
hondureño, políticos y representantes de su Gobierno.
"Los miembros de mi Gobierno han sido objeto de persecución,
cancelación de cuentas bancarias, lo que evidencia que el régimen se
sustenta a través de las armas. Además, hostigan a periodistas
extranjeros y se meten en viviendas de personas que han rechazado el
golpe militar", sostuvo.
Aseveró que ante estas acciones "criminales" su Gobierno denuncia
ante la comunidad internacional que el "único objetivo de esta
dictadura es utilizar a Óscar Arias".
Al responder a las preguntas de los periodistas, Zelaya aclaró
una vez más que en esta mesa de diálogo "no hay negociación y en eso
hemos sido claros. No puede haber un presidente que no haya sido
electo por el pueblo, lo demás es una farsa".
También puntualizó ante los medios que "no hemos dicho que el
diálogo ha fracasado, pero, si los golpistas insisten en desconocer
a la OEA y a la Carta Interamericana y la Constitución de Honduras,
consideraríamos que el proceso de mediación estaría en camino de
fracasar".
Recordó también la expulsión el domingo de los periodistas de
Telesur y de la estatal Venezolana de Televisión (VTV) que se
encontraban en Tegucigalpa transmitiendo la represión que se vive en
el país por parte de los golpistas, y aseveró que "los medios
pequeños e independientes fueron reprimidos. En Honduras hay un
bloqueo mediático".
Mientras tanto, dirigentes populares reiteraron este lunes su
disposición de continuar la resistencia pacífica hasta lograr el
regreso a la institucionalidad en Honduras y la vuelta al poder del
presidente Manuel Zelaya.
Hay una decisión de todos los movimientos de resistir y avanzar
hasta derrocar a los golpistas, precisó el líder de la organización
Vía Campesina, Rafael Alegría.
Alegría acusó al régimen de facto del asesinato del dirigente del
Bloque Popular y miembro del partido Unificación Democrática en San
Pedro Sula, Roger Iván Bados, quien fue atacado a balazos en su
propia vivienda por un individuo armado, que también hirió a dos de
sus familiares, reportó PL.
Aunque el régimen de facto anunció la suspensión del toque de
queda, el dirigente de Vía Campesina denunció que la medida se
mantiene a partir de las 10 de la noche y existe mucho temor entre
la población a salir a partir de esa hora. Un informe de la Policía
reconoce la detención de por lo menos 1 270 personas en el horario
del toque de queda. "Se vive un momento de mucha tensión e
inseguridad. Hay denuncias de persecuciones y desapariciones de
líderes opuestos al golpe", argumentó Alegría.