SANTA CLARA.— En lo que va de año resultaron limpiadas de marabú
más de 38 600 hectáreas de tierra en Villa Clara, con lo cual creció
la superficie cultivable de la provincia en sus diferentes formas
productivas, dedicadas ahora a fomentar los cultivos varios, la
ganadería y la reforestación, entre otros fines.
Según trascendió en un recorrido de la prensa con el primer
secretario del partido en el territorio, Omar Ruiz Martín, la cifra
incluye las más de 24 000 hectáreas entregadas por la Resolución 259
que se encontraban infestadas de la dañina planta en el momento del
traspaso, además de las 14 000 pertenecientes a los sectores estatal
y campesino.
Durante la visita a varios productores del municipio de Santa
Clara, Ruiz Martín pudo constatar el fomento allí de boniato, yuca,
maíz, arroz, frijoles y otras siembras, destacando el uso óptimo de
las tierras a partir de un buen intercalamiento de los cultivos.
De acuerdo con lo expresado por el presidente de la ANAP en la
provincia, Félix González Viego, en lo que va de año han sido
declaradas libres de esa plaga 19 139 fincas, quedando pendientes de
acometer la faena en cerca de 6 000, tarea que recibirá un fuerte
impulso en lo que resta de año.
El delegado de la Agricultura en Villa Clara, Enel Espinosa,
reconoció que, de las más de 50 000 hectáreas otorgadas a tenor de
la aplicación de la Resolución 259, cerca del 50% estaba plagada de
marabú, lo que ha exigido un esfuerzo adicional de los propietarios
para poder fomentar la producción, tarea acometida en lo fundamental
sobre la base de métodos tradicionales utilizando el machete, el
hacha, la candela y la siembra inmediata de los diferentes cultivos.
Mención especial para la Empresa de Desmonte y Construcción (EDESCON),
entidad que ha podido desbrozar 2 600 hectáreas en áreas estatales,
utilizando para ello los 14 Komatzu que han logrado mantener en su
parque de vehículos, gracias a las innovaciones y racionalizaciones
de operadores y técnicos.
Según cálculos del Ministerio de la Agricultura, cerca del 40% de
las tierras cultivables del territorio estaba infestada de marabú.
De ahí la importancia de acometer este trabajo en aras de incentivar
la producción de alimentos y otras diligencias de utilidad.