El tan llevado y traído problema de la violación del horario de
servicio, deviene maltrato consuetudinario a la población. ¿Cómo se
concibe una unidad que abra a las 10:00 a.m. y cierre en horario de
almuerzo? Digo cierre con candado y todo, porque existen otras
formas más sutiles, como aquel que deja el mostrador para irse a
almorzar y nadie lo suple en ese tiempo, que para el caso es lo
mismo.
Mi experiencia es la de muchos. Tenía urgencia de comprar un tubo
de pasta de dientes —escaso en estos días en el mercado— y decidí
hacerlo antes de entrar al trabajo, pero todos los establecimientos
estaban cerrados hasta las diez de la mañana. Opté por aprovechar el
horario de almuerzo, pero para mi sorpresa también estaba cerrado.
Al parecer escogí mal: TRD ubicada en Ayestarán y Ermita, municipio
de Plaza. Cuando intenté entrar a coro me gritaron: ¡¡¡Estamos
cerrados!!! Pregunté bien bajito: ¿ustedes cierran en este horario?
Y el coro nuevamente respondió: "Estamos autorizados a cerrar de
1:00 a 1:30 p.m.".
En la tienda de la calle Coco, muy cerca de allí, perteneciente a
la misma cadena, la experiencia fue diferente; estaba abierta, pero
todo giraba alrededor de un pote de comida, que se movía sin la
menor compostura a la vista de los consumidores.
¿Regla o excepción? Ejemplos como este pululan y por las más
diversas razones —ni hablemos del cambio de turno— violan el horario
de servicio, ya de por sí bastante restringido para las personas
obligadas a cumplir una jornada laboral con horario de entrada y
salida bien establecidos.
El almuerzo puede y debe satisfacerse sin menoscabo de la buena
atención. ¿Por qué todos almuerzan al unísono? ¿Por qué cuando se
hace escalonado nadie cubre en el mostrador del dependiente ausente
por esa causa? ¿Por qué no se piensa más en el cliente como razón de
ser de cualquier servicio?
Esta rutina en el tiempo tomado para el almuerzo, que raya con la
indisciplina y el mal trato, se ha incorporado a la vida laboral de
estas instituciones como algo natural, al punto de nadie percatarse
que están infringiendo las normas más elementales y también en el
horario más importante del servicio, considerado a veces el de mayor
demanda.
Pero, ¿quién vela porque estas cosas no ocurran?