.— El relator especial de la
ONU sobre el derecho a la alimentación, Oliver De Schutter, criticó
hoy las medidas contra el hambre anunciadas por las potencias
desarrolladas del Grupo de los ocho (G-8) al considerarlas
insuficientes.
Los participantes en la reunión del G-8 y de otras economías
emergentes, que concluyó este viernes en la ciudad italiana de L
Aquila, acordaron una ayuda de 20 mil millones de dólares en tres
años para apoyar a pequeños agricultores en la producción de
alimentos.
Pero De Schutter consideró que los jefes de Estados de esas
naciones deben hacer más en un mundo que por primera vez tiene más
de mil millones de personas con hambre, 100 millones más que hace un
año a causa de la crisis económica y el encarecimiento de los
alimentos.
En una declaración divulgada en la sede de la ONu en Nueva York,
el especialista en derechos humanos instó a los gobiernos de las
naciones desarrolladas a tomar medidas estructurales que frenen la
volatilidad de los precios de los alimentos y brinden protección
social, entre otros puntos.
También insistió en que los líderes mundiales deben redoblar
esfuerzos para que todas las personas puedan ejercer su derecho a la
alimentación.
En este sentido, el relator especial destacó que una mayor
inversión que sólo aumente la producción agrícola no es la respuesta
que hace falta, porque la cuestión del hambre en el mundo no es
simplemente el resultado de la falta de inversión, de dinero o de
producción.
De acuerdo con De Schutter, el hambre es fundamentalmente el
resultado de la injusticia social, la discriminación y la
marginación de la población, sobre todo en las áreas rurales.
Así que no debemos invertir sólo para producir más, sino para
incrementar el ingreso de los más pobres, subrayó.
El relator especial de la ONU agregó que el derecho a la
alimentación no es solamente un imperativo moral, sino una garantía
fundamental contemplada en las leyes internacionales.
De Schutter agregó por otro lado que el combate al hambre también
debe ser una prioridad en las estrategias para paliar la actual
crisis económica y financiera.
Al igual que el colapso de los grandes bancos, el avance del
hambre hace más difícil la recuperación de la economía, afirmó.