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México reclamó hoy que América Latina y el Caribe deben ser
beneficiados con el paquete de ayuda a la agricultura, aprobado por
los países industrializados en la recién concluida Cumbre del G8.
La canciller mexicana, Patricia Espinosa, insistió en que aunque
el paquete de 20 mil millones de dólares es para la lucha contra el
hambre en países africanos, algunas naciones centroamericanas y
caribeñas deben recibir esas ayudas.
Precisó que Nicaragua y Haití y otros de la región tienen
indicadores económicos con una gran desigualdad social, e incluso
con áreas de elevada desnutrición.
El G8, de países más desarrollados, y el G5, que agrupa a los
emergentes, aprobaron ese monto para apoyar la producción de
alimentos en un mundo que por primera vez tiene más de mil millones
de personas con hambre debido a la crisis económica global.
Dicha medida es vista por los observadores como un cambio de
enfoque respecto a las estrategias anteriores para combatir el
hambre, basadas en la ayuda alimentaria directa.
El financiamiento será escalonado en tres años, y sus principales
beneficiarios deben ser pequeños agricultores.
Estados Unidos se comprometió con tres mil 500 millones de
dólares, mientras Japón y la Unión Europea deben asegurar también
entre tres mil y tres mil 500 millones cada uno.