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Solamente la movilización de los pueblos podrá sacar de Honduras al
gobierno ilegitimo y traer de vuelta al presidente constitucional,
Manuel Zelaya, destacó el Ministro de Cultura de ese país, Rodolfo
Pastor Fasquell.
Sus declaraciones tuvieron lugar frente a la embajada de Honduras
en México, donde movimientos sociales, populares y sindicales
demandaron el fin del Golpe de Estado, y exigieron la no negociación
de Oscar Arias, presidente costarricense, con el gobierno ilegítimo
de Roberto Micheletti.
Al referirse al criminal acto impuesto a la nación
centroamericana, el funcionario, que visita México gracias a una
operación política que lo sacó del refugio obligatorio en su tierra
natal, rememoró un antiguo lema del continente, ó solo el pueblo
redime al pueblo.
No podemos depender únicamente de los poderes internacionales
para salir de esta situación, agregó y declaró que todo el mundo
debe saber que lo que ha pasado es una conspiración de empresarios
de corporaciones que querían mantener sus privilegios desconociendo
el desarrollo de su nación.
Esta, recordó Fasquell, tiene los más elevados y monstruosos
índices de pobreza de América Latina.
Además, agregó, se trata de una conspiración de sectores
políticos incapaces de entender la necesidad de la democratización
que estaba proponiendo el presidente depuesto por la fuerza, Manuel
Zelaya.
A ellos se suman un grupo de militares entrenados a la vieja
usanza por la CIA estadounidense, creyendo que el socialismo y el
comunismo son los enemigos de los pueblos latinoamericanos.
Esa conspiración, advirtió el funcionario, es nacional pero
también internacional, por ello la solidaridad deber ser lúcida,
estamos enfrentando fuerzas muy poderosas, fuerzas que tienen el
control y a las que solo podremos vencer movilizados conjuntamente.
Ya en días pasados el representante del Movimiento Mexicano de
Solidaridad con Cuba, Jesús Escamilla, en este mismo contexto,
recordó las palabras del líder de la Revolución cubana, Fidel
Castro, cuando aseveró que con los golpistas no se negocia.
Las puertas de la oficina diplomática en el país de los aztecas
se abrieron para dar paso a la embajadora hondureña, Rosalinda Bueso
Asfura, así como su Ministro de Cultura y la Ministra de Finanzas,
Rebeca Santos.
Fasquell se encontraba en un refugio en Honduras, al igual que
otros de los funcionarios del gobierno tomado por Roberto Micheletti,
debido a que están siendo perseguidos por este gobernante ilegítimo,
así como por las fuerzas militares.
Entre declaraciones, se hacían escuchar en la calles consignas
como ó Honduras, escucha, México está en tu lucha, además de
haberse materializado antes la interpretación de trovadores
nacionales, los cuales evocaron notas revolucionarias del continente
americano, en especial del cantautor cubano, Silvio Rodriguez.
Por su parte, Santos señaló que la solidaridad es un sentimiento
universal, por lo cual agradeció las muestras de los manifestantes
mexicanos, al tiempo que refirió que el pueblo hondureño no ha sido
callado.
Están en las calles, movilizados, pidiendo a una sola voz la
restitución de su gobierno legítimo, acotó.
Nos mantendremos en pie, firmes por esta lucha, porque lo que hoy
le está ocurriendo a Honduras no debe ocurrirle a ningún país del
mundo, a ninguna democracia, y en ese sentido la lucha por Honduras
es la lucha de los pueblos libres de todo el continente.
Entre las consignas se escuchó el llamado de solidaridad desde
las calles de México, le decimos a Honduras: ni un paso atrás, esta
es la lucha por la esperanza y la dignidad su pueblo.