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El movimiento campesino hondureño emitió un comunicado difundido en
México ante la grave crisis política y social de imprevisibles
consecuencias que vive hoy la nación centroamericana.
Aglutinado en tres confederaciones, el movimiento denunció el
estado de sitio impuesto en Honduras tras el golpe militar contra el
presidente legítimo Manuel Zelaya.
Estamos siendo sometidos a una economía de guerra, advierte la
nota, controlan medios de comunicación, vías de acceso, persecución
individual, con presos, heridos, muertos y procesados, donde el
pueblo no puede saber ni lo que está pasando a su alrededor.
Por todo ello, rechazan el golpe que derrocó, secuestró y
extraditó ilegalmente al mandatario.
Los campesinos denuncian en el escrito las afectaciones que
recibirán en la producción de granos básicos y la dotación de
tierras, así como por la nueva Ley de Transformación Agraria
Integral.
El objetivo a partir de ahora será, agregan, la toma de
carreteras y lugares estratégicos con movilizaciones constantes.