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El hallazgo de los restos de seis mil cadáveres víctimas del
genocidio en Rwanda en 1994, destacó hoy en los principales medios
de este país mediterráneo africano.
Un superviviente de la matanza citado por la prensa, explicó a
cambio de anonimato que las víctimas buscaron refugio en una iglesia
en la aldea de Musha, en Provincia Oriental.
Los restos mortales se encontraban en una antigua mina de estaño
cercana a la localidad.
De acuerdo con el testigo, a los aldeanos los atacaron divisiones
de la entonces guardia presidencial y de la milicia Interhamwe.
Esta última era un grupo insurgente formado por personas de
origen hutu.
A los integrantes de la guardia presidencial y a los milicianos
los responsabilizan con el asesinato de unas 800 mil personas de la
etnia tutsi y de hutus moderados.
Los medios ruandeses también resaltan la decisión del gobierno
sueco de extraditar a Sylvere Ahorugeze, ex director de la autoridad
de Aviación Civil, acusado de participar en el genocidio de hace 15
años.
Ahorugeze obtuvo en 2001 asilo político en Dinamarca, pero hace
un año fue arrestado en Suecia, a petición de la embajada ruandesa.
Se trata del primer ciudadano ruandés extraditado desde Europa
hacia la nación africana. Al detenido lo consideran responsable del
asesinato de 28 personas en un barrio capitalino el 7 de abril de
1994.