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El presidente Barack Obama señaló hoy que los países
industrializados continuarán inyectando estímulos económicos y
medidas reguladoras para acelerar la lenta recuperación industrial
en el ámbito global.
Al término de la Cumbre del G-8 (países más desarrollados) en
Italia, el Ejecutivo estadounidense admitió que el mundo aún debe
trabajar para ver una solución definitiva ante la crisis económica y
las irregularidades financieras.
En adición apuntó que en la asamblea del G-8 se convino detener
la expansión internacional de las armas nucleares y establecer metas
globales para reducir las emisiones de monóxido de carbono.
El grupo dispuso además la activación de una partida de 20 mil
millones de dólares que será dirigida a programas de seguridad
alimentaria en los países más necesitados.
Reuniones de los dignatarios del grupo de los ocho con líderes
africanos marcó el último día de sesiones de la cita interestatal,
en el caso de Obama se entrevistó con el presidente sudafricano,
Jacob Zuma.
Los integrantes del G-8 (Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania,
Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos) debatieron esta semana sobre
la situación económica mundial en la ciudad italiana de L'Aquila.
Este viernes se espera además una visita del primer mandatario
norteamericano al Vaticano, donde el jefe de la Casa Blanca se
reunirá por primera vez con el Papa Benedicto XVI.
Después de la cita con el Sumo Pontífice, el primer presidente
negro de Estados Unidos hará su primer viaje oficial a África,
específicamente a la ciudad de Accra, Ghana.