Creemos que hemos sido congruentes con la posición de los
hondureños, que es la restitución del estado de derecho, de la
democracia y del presidente electo por el pueblo, dijo Zelaya.
El mandatario hizo las declaraciones a la salida de una reunión
con su homólogo costarricense, Oscar Arias, quien actúa como
mediador en la búsqueda de una solución a la situación creada tras
la asonada golpista del 28 de junio.
, añadió Zelaya. El dignatario estuvo acompañado por la canciller
hondureña, Patricia Rodas, otros funcionarios de su gobierno y
representantes de la sociedad civil.
Terminada la reunión, el presidente de Costa Rica inició
conversaciones con el jefe del régimen de facto en Honduras, Roberto
Micheletti.
A su llegada a San José de Costa Rica, Micheletti exigió que el
encuentro se realizara en el aeropuerto de la ciudad y no en la Casa
Presidencial como se había programado. El gobierno local negó tal
petición.
Luego de transitar una ruta diferente a la habitual para no
sobrevolar Nicaragua, Micheletti llegó a suelo costarricense por
haber permitido una excepción dentro de las reglas del derecho
internacional, aceptada por ambas partes, para establecer una mesa
de diálogo.
Pero el usurpador no mostró disposición de abandonar el poder
obtenido por un golpe de Estado. Luego de un encuentro con Arias, el
golpista ofreció breves declaraciones a la prensa acreditada en San
José, en las cuales se limitó a leer algunos puntos relacionados con
los futuros comicios.
Serán respetadas las elecciones del próximo 29 de noviembre,
dijo.
Micheletti también nombró a los designados para continuar las
conversaciones. Según el gobernante de facto, regresaba a
Tegucigalpa satisfecho, aunque evitó comentar detalles de su
intercambio con el mandatario costarricense.
Por su parte, el abogado y analista político hondureño, Roberto
Reina, explicó a Telesur que si el presidente legítimo de ese país,
Manuel Zelaya, no regresa al poder, las elecciones de noviembre
venidero no pueden ser validadas. "Si el presidente Zelaya no regresa, las elecciones en este
país no pueden ser legitimadas (...) En este país se rompió la
alternabilidad del poder