No son pocos los que vivieron con emoción el regreso de Todos Tus
Muertos (TTM) a los escenarios tras su separación a finales de
siglo. La célebre formación gaucha, creada en los años 80, retornó
al cuadrilátero rockero sin su garante espiritual y principal
vocalista, Fidel Nadal. Sin embargo, supieron mantener un poder y
una personalidad musical tan inconfundibles que, parafraseando
aquella canción que pegó duro en la banda sonora de la película
Tango feroz, podría decirse que para estos músicos la causa del
rock and roll siempre fue más fuerte.
El ex vocalista de TTM, cuyo nombre completo es Fidel Ernesto
Nadal, se alejó del espíritu punk de la banda para emprender una
carrera como solista, centrada en la defensa de los valores de la
tradición africana y, específicamente, de la cultura y filosofía
reggae. De su padre, un cineasta marxista, descendiente de angolanos,
heredó el respeto por los valores de la Madre África y una
concepción del arte como elemento de cambio que ha plasmado en el
trabajo con diversas expresiones musicales. Actualmente ha editado
más de 20 discos, conduce un programa de radio en Buenos Aires y
alterna su carrera con la producción de nuevos talentos.
A Hace casi 10 años que
Fidel dejó el grupo para dedicarse a su carrera en solitario, pero
nosotros seguimos adelante. Si bien dejamos de tocar como TTM
algunos años, en el 2004 decidimos reunir la banda. En principio fue
un desafío salir con uno menos, pero tuvimos en cuenta el apoyo del
público y el hecho de sentirnos bien tocando las viejas y nuevas
canciones@ , cuenta el
bajista de la banda, Félix Gutiérrez, que comparte la alineación con
el cantante Pablo Molina, el guitarrista Horacio
A Gamexane@
Villafañe, el baterista Pablo Potenzoni y el tecladista Germán
Álvarez.
Referentes de la escena punk del under argentino y con 9 discos
que tiran contra las cuerdas cualquier intento de capitulación de la
conciencia social, Todos Tus Muertos salieron al ruedo del rock and
roll con los golpes de una época tatuados sobre la piel. Sus
integrantes, procedentes de la banda Laxantes, armaron el grupo dos
años después de que su país despertara del mal sueño de la dictadura
militar (1976-1983) que prolongó el terror en Argentina.
Precisamente desde su nombre la banda mantiene viva la memoria de
los miles de desaparecidos por el gobierno de Rafael Videla.
A Comenzamos a utilizar
el nombre Todos Tus Muertos en 1985, para reflejar la situación en
la época de la dictadura, puesto que vivimos nuestra adolescencia en
tiempos de represión, siempre huyendo de las razias de la policía.
Eso fue lo que definió el perfil del grupo: resistencia, libre
expresión, luchar de alguna manera contra toda la cultura del miedo
que nos imponía el sistema@
, afirma Félix, desde Buenos Aires, en entrevista con Granma.
Al igual que Sex Pistols, Los Ramones y otras alineaciones de
gran calibre, TTM asumió la filosofía punk del Do It Yourself (Hazlo
tú mismo) casi como una marca registrada. De hecho, el álbum con el
que cosecharon los primeros éxitos fue elaborado de forma
independiente, una actitud que los conduciría más adelante a fundar
su propio sello discográfico. El estilo insurgente de Noches
agitadas de cementerio se mantuvo en su segunda producción
Nena de Hiroshima, que significó la incorporación a la vida de
A los muertos@
de un arsenal de ritmos afrolatinos.
A Siempre quisimos que
nuestra música llegara a toda Latinoamérica. Cuando terminé el
colegio secundario me puse a viajar por tierra desde Argentina hasta
México. Lo hice como mochilero en tren, ómnibus, en la caja de
vehículos de carga. De esa manera conocí gente, culturas, música,
comidas, todo eso, más lo que nos toca vivir en esta parte del
mundo, se refleja en nuestra obra@
.
Nena de Hiroshima preparó el camino para su tercera
producción discográfica Dale aborigen, uno de los mejores
discos de la banda, que los llevó a girar por América Latina, Europa
y Asia, donde compartieron escenarios con Rage Against the Machine,
Blur, y Limp Bizkit. El nuevo fonograma disparó la artillería
rítmica de temas como Alerta guerrillas, Mandela,
Hijo nuestro, y contó con la colaboración de Fermín Muguruza y
Manu Chao.
A Pablito@
Molina, quien más tarde se transformaría en el cantante principal
del grupo, confía a este diario los recuerdos de su encuentro con el
autor de Clandestino y su tropa Mano Negra, durante la
histórica expedición Cargo 92.
A El encuentro con Mano
Negra fue en 1992, cuando llegaron a Buenos Aires como parte de su
gira latinoamericana. Los invitamos a un concierto de Todos Tus
Muertos y fue inolvidable. Luego Mano Negra correspondió con una
invitación a telonearlos en su show. Hasta ese entonces yo no era
miembro de TTM, solo un amigo íntimo del grupo. Ya a finales del 93,
sí ingresé a sus filas como percusionista y segunda voz@
.
A partir de ese momento el nombre de Molina, una especie de hijo
perdido de Bob Marley en Argentina, está íntimamente ligado a la
suerte de Todos Tus Muertos. Un año después el ex frontman de
la banda, Fidel Nadal, y Manu Chao lo invitaron a una gira por
Europa que marcó su mayoría de edad como músico.
A Esa fue mi primera
gira internacional y significó mi bautismo de fuego como cantante
ante el público europeo. Fue en Francia donde me encontré por
primera vez a africanos y caribeños que hablaban de rastafaris, de
sounds systems y toda la cultura musical que los unía. Allí me di
cuenta que si quería aprender esa cultura, debía ir al origen:
Jamaica. En el 96, con el apoyo de Flavio (de los Fabulosos
Cadillacs) y amigos fuimos a Jamaica a grabar un disco en el estudio
de Junior Reid, ex cantante de Black Uhuru. El álbum se llamó
Lumumba. Estar en esa isla casi bendita donde nació Bob Marley,
era como flotar sobre las nubes@
.
Han pasado más de 20 años de su primer concierto, pero parece que
para Todos Tus Muertos la vida recién empieza:
A Queremos grabar un nuevo
disco y seguir tocando en muchos lugares de Latinoamérica y el mundo@
, revela Félix, y admite que uno de los sueños del grupo es ofrecer
un concierto en Cuba.
A Hace algunos años
tuve la oportunidad de viajar desde La Habana a Santiago. En esa
expedición conocí mucha gente y vi músicos tocando por todos lados.
Estuvimos cerca de ir a tocar en la Isla en el 94, pero al final no
se dio. No obstante, estamos seguros que algún día podamos cumplir
el deseo de tocar en Cuba.@