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La actuación del Ballet Nacional de Cuba en Nicaragua esta semana
fue considerada por la crítica como dos jornadas de ovaciones y
glorias para la prima ballerina assoluta Alicia Alonso.
Los artistas cubanos no defraudaron a su directora, quien había
anunciado que traía a esta tierra un programa variado con diferentes
historias y coreografías.
Un público entusiasta que aplaudió con delirio desde el primer
hasta el último movimiento de los bailarines cubanos los días 7 y 8
de julio refrendó esa afirmación.
Destacó durante la jornada de cierre, que Alonso, calificada de
leyenda viva y reina mundial de la danza, recibió la medalla 40
Aniversario del Teatro Nacional Rubén Darío de manos de Luis
Morales, ministro del Instituto Nicaragüense de Cultura.
Asimismo Ramón Rodríguez, director del Teatro, le entregó un
reconocimiento a la Excelencia Artística por su encumbrada
trayectoria como figura del arte en Latinoamérica y su contribución
al desarrollo de la danza clásica.
La profesora y guía de incontables figuras de bailarines cubanos
recibió una larga ovación del público durante las dos
presentaciones, como un recuerdo de sus magistrales interpretaciones
de obras de ballet como Giselle, el Lago de los Cisnes y Carmen,
entre otras.
Durante las presentaciones ante un público muy lindo y cálido,
como lo calificó Alonso, Don Quijote y Shakti se llevaron las palmas
de los amantes de la danza.
Según la crítica Inés Izquierdo, Shakti fue una hermosa
ejecución, llena de plasticidad, donde Sedaise Arencibia y Javier
Torres mostraron dominio técnico.
Asimismo con el pax de deus de El Lago de Los Cisnes, la calidad
se impuso en la escena.
Pero, fue Don Quijote, sin dudas, el que más aplausos se llevó
con la brillante actuación de Anette Delgado y Alejandro Virelles,
quienes mostraron sus habilidades en giros, desplazamientos y
fouettés.
Según Izquierdo, el público supo reconocer esa actuación cuando
tributó uno de los aplausos más sostenidos y ardorosos que ha
escuchado.
Valió la pena, fue una noche para el recuerdo y el disfrute
estético, agregó la crítica nicaragüense.
Por otra parte, en próximas semanas actuará en Nicaragua una
pareja del Ballet de Cuba durante el Séptimo Festival Internacional
que organizan los nicaragüenses y, como parte de la colaboración
entre ambos países, llegará una profesora de puntas para enseñar en
la escuela local.
Durante los dos días de presentaciones el juez supremo, el
público terminó satisfecho. Al decir de Alicia, es un público que no
se olvida nunca y quisiéramos volver.