Una cocodrila cubana del tipo rhombifer comenzó hoy el proceso de
readaptación a una nueva vida, tras su devolución por autoridades
del parque Natura Parc, en Mallorca, España, donde la criaron
durante años.
Expertos españoles trajeron este miércoles el animal hasta el
aeropuerto internacional José Martí, donde fue recibido por José
Alberto González, especialista principal del Centro de Control e
Inspección Ambiental (CICA), y de inmediato lo trasladaron para el
Zoológico de La Habana.
Cuando concluya la cuarentena, con todas las regulaciones
establecidas, será liberado en un medio natural, anunció González,
representante en Cuba de la Convención sobre el Comercio
Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres
(CITES) por sus siglas en inglés.
Su condición de hembra, de 10 años de edad, le confiere un gran
valor como reproductora por el hecho de que habita prácticamente
sólo en Cuba y quedan unos seis mil ejemplares.
Presumiblemente, cuando era recién nacida, alguien la trasladó en
una mochila hacia Mallorca, capital de la comunidad autónoma de las
Islas Baleares, pero cuando creció la abandonaron en un saco a las
puertas de Natura Parc.
Durante un quinquenio permaneció en un habitáculo atemperado,
aunque no demasiado amplio. Poco después comenzaron los trámites
para devolverla a su país original, con su certificado sanitario
correspondiente.
CITES es un tratado internacional suscrito en 1973 en Washington
para el cuidado de especies que son o pueden ser afectadas por el
comercio. Figuran en tres apéndices que proveen un grado de
protección progresivo.
El Crocodylus rhombifer y el Americano (Crocodylus acutus) son
endémicos de Cuba, sobre todo en la Ciénaga de Zapata.