Los golpistas de Goriletti enviados a los Estados Unidos para
hacer "lobby" y convencer a los "amos" -no sabemos si con ofrendas
en oro, maderas preciosas o un buen racimo de bananas del patio- de
sus buenas intenciones, garantizar su lealtad y servilismo al
imperialismo y sobre todo para convencer que en Honduras no ha
habido un golpe de Estado sino una "sucesión forzada".
Como denunciaba la periodista Eva Golinger hace unas horas la
delegación golpista de Goriletti entró a Estados Unidos por la
puerta ancha, respaldada por el abuelito McCain, jefecito de la
junta directiva del Instituto Republicano Internacional, (IRI),
brazo internacional del Partido Republicano de Estados Unidos, y uno
de los cuatro "grupos clave" de la National Endowment for Democracy
(NED, Fundación Nacional para la Democracia), la misma institución
para la cual la "loba feroz" pedía quitarle "money" a la OEA de sus
fondos para dárselo a la NED, en claro mensaje: el que no esté
conmigo, no tiene dinero del tío Sam.
Recordemos brevemente que el IRI tuvo un papel fundamental en el
golpe de Estado en abril del 2002 contra el Presidente Hugo Chávez
en Venezuela, financiando, asesorando y luego aplaudiendo a los
grupos y actores involucrados. Durante el último año, el IRI ha
estado trabajando en Honduras con fondos de la NED por encima de 1,2
millones de dólares, para influir en los partidos políticos y
"apoyar iniciativas para implementar posiciones políticas durante
las campañas del 2009". Cualquier semejanza con la realidad es pura
coincidencia. Todo parece indicar que donde hay IRI… no hay
fantasmas, hay golpe de Estado.
Pero bien, para los que no conocen como funciona el tema del
"lobby" en los Estados Unidos una pequeña aclaración: si usted
quiere lograr cualquier "ayuda" en ese país de los poderosos,
búsquese una empresa que se dedique al "lobbismo" y todo está
resuelto, ellos emboscan, comprometen, negocian –sobornan-, dan
prebendas, hacen marketing político y muchas otras cosas según el
cliente y sus intereses.
Eso sí, "lobbismo" es sinónimo de presión y mucho dinero por
debajo del telón. Así funciona, como la maquinaria exacta de un
reloj y ese es el objetivo que buscan los embajadores golpistas en
Washington que desde la "big" prensa norteamericana se legitime su
posición y que desde el Congreso se genere un movimiento que termine
en la aprobación de algún recurso legal que presione al gobierno del
presidente Obama a cambiar su posición -hasta ahora tibia- respecto
al golpe de Estado en Honduras.
En el Congreso se comienzan a sentir las acciones a favor de los
golpistas. El senador republicano conservador Jim De Mint, quien
defiende el golpe como acción para rescatar la democracia en
Honduras cuestionó la posición del gobierno norteamericano en una
audiencia pública del Comité de Relaciones Exteriores del Senado
para la ratificación de Arturo Valenzuela, como secretario adjunto
de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.
Ni siquiera Valenzuela se ha creído el cuento de los golpistas,
al señalar en el interrogatorio de los senadores: "Creemos que
hubo un golpe; no fue legal". Tenemos que enviar una señal
muy fuerte… de que esto es inaceptable."
El "lobby" tiene un entramado que pudiera parecer cosa de
Spielberg, ese trabajo "face to face" es bien efectivo. Luego de que
el ex presidente hondureño Ricardo Maduro, uno de los integrantes de
la delegación, sostuviera este miércoles una "reunión informativa"
-léase adoctrinamiento golpista- con 12 miembros de la Cámara de
Representantes, uno de los participantes, el republicano por Georgia
Lynn A. Westmoreland, subrayó:
"Ha sido de mucha ayuda escuchar al ex presidente y al embajador
para comprender lo que está pasando en Honduras. Ha sido ilustrativo
enterarse que esta constitución aprobada en 1982 tiene provisiones
específicas sobre el mandato presidencial".
El colmo del desatino y la mentira la puso en ese encuentro Jaime
Daremblum, ex embajador de Costa Rica ante la Casa Blanca. Cuando un
legislador preguntó qué creían de la forma en que intervino la OEA
en la crisis, con la suspensión de Honduras, Daremblum dijo que su
secretario general, José Miguel Insulza, era "un allegado" del
presidente venezolano Hugo Chávez. Una frase para la historia. Sin
más comentarios.
A tal punto llegó la conjura siguiendo el guión golpista que en
las declaraciones, el republicano de marras sentenció: "fue de mucha
ayuda también entender que éste no ha sido un golpe militar más,
sino que ha habido acciones de quienes tienen la misión de hacer
cumplir las leyes de no asumir sus responsabilidades".
Ésta ha sido la segunda vez en dos días que Maduro -acompañado
por su entrañable y vieja amiga Ileana Ros-Lehtinen- ha estado en
los pasillos del Congreso haciendo "lobbismo" sobre los enrevesados
"detalles legales" con que intentan justificar el secuestro de
Zelaya por soldados.
El resto de la comitiva golpista es pura oligarquía: Felícito
Ávila, ex sindicalista que colgó los guantes y ahora pinta como
candidato presidencial del Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH),
el ex fiscal general Leónidas Rosa Bautista y diputados traidores de
su pueblo y empresarios que respaldan al gobierno golpista. Todo un
coro con la misma canción imperial.
Lo que no reseñan los cables son las justificaciones de quienes
integran esta mal llamada delegación para la supresión de las
garantías constitucionales, la libertad de prensa, la libre
determinación de ese pueblo, la represión, la muerte de ciudadanos
en las calles, entre muchas otras goriladas que se han cometido por
estos días.
Pero volviendo a los oscuros hilos que mueven la política
norteamericana veamos cómo salió a la luz pública la famosa nota de
prensa, anunciando la "visita" de los golpistas a Washington. Fue
enviada por The Comac Group, un bufete de lobby en Washington
especializado en estos temas.
Los principales clientes de esta consultora son grandes
multinacionales, como AT&T, DirecTV, Time Warner, National Football
League (NFL) y la empresa Bacardi USA, dirigida por la mafia anti-cubana
en Miami. El fundador de The Comac Group, John W. Timmons, fue
abogado del senador John McCain y el director legislativo encargado
de la agenda comercial del presidente del IRI. En resumen, Dios los
cría y el Diablo le da consejos.
Pero no todo ha sido color de rosa para los "lobbistas"
hondureños en Washington. En su primera rueda de prensa,
manifestantes interrumpieron con una pancarta contra el golpe de
Estado y gritos de "fuera golpistas" y "Mel amigo el pueblo está
contigo", como para que no se olviden que en Honduras, un
pueblo protesta pacíficamente para que regrese a su puesto
el legítimamente electo presidente Manuel Zelaya Rosales.