.—
Periódicos capitalinos destacan hoy la negativa del presidente
hondureño, Manuel Zelaya, a negociar con los golpistas, aunque
participará en la mediación coordinada por su homólogo
costarricense, Oscar Arias.
El diario La Prensa Libre reseña los criterios de Zelaya sobre la
imposibilidad de arreglos con los representantes del gobierno de
facto instalado en su país desde el pasado 28 de junio.
Ello sería como que a usted lo inviten a dialogar con un criminal
que le violó su familia y que diga que usted va ha aceptar
condiciones por esa violación, afirmó el mandatario.
La democracia es un derecho popular en la sociedad y quienes
violaron ese principio deberán lógicamente presentar sus excusas y
los requerimientos para su salida en las próximas 24 horas, advirtió
Zelaya.
Para hoy está previsto el inicio del proceso de mediación, en la
residencia del mandatario costarricense, Oscar Arias.
Simplemente se escuchará a través del mediador cuál es el
planteamiento de los que establecieron el régimen de facto, para ver
cómo están ellos planificando su salida, que "es lo más honroso para
las democracias de América Latina", subrayó el dignatario hondureño.
Vestido informal y con su inseparable sombrero de hacendado,
Zelaya dedicó ocho minutos para reiterar su indisposición a aceptar
cualquier solución que no sea el retorno a la presidencia, reseñó el
periódico La Nación.
Según un reporte de diario La República, para el presidente Arias
la negociación será difícil y llevaría al menos dos días.
Aunque inicialmente Arias dijo que la única salida al conflicto
era la restitución de Zelaya en el poder, luego que se conoció que
iba a ser el mediador en esta crisis, el Presidente optó por no
referirse al fondo del tema, sopesó La República.
A la cita mediada por Arias asistirán representantes del Frente
Nacional Contra el Golpe de Estado en Honduras, quienes reiteraron
la exigencia de que sea restituido el orden constitucional en su
país, sin condicionamiento alguno.
Para las organizaciones sociales agrupadas en el Frente resulta
insoslayable retomar el camino democrático y convocar a Asamblea
Nacional Constituyente, en aras de dotar a Honduras de una Carta
Magna consecuente con los intereses del pueblo.