.—
El presidente boliviano, Evo Morales, afirmó hoy que las dictaduras
militares no fueron ni serán solución para los problemas del
continente.
Estamos en una etapa en la cual debemos gobernar subordinados a
los intereses de los pueblos, eso se gesta en Bolivia y en otras
partes de Latinoamérica, afirmó el jefe de Estado.
La declaración tuvo lugar en el marco de una conferencia de
prensa tras el arribo al país de Luis Arce Gómez, ex ministro del
Interior del gobierno de facto de Luis García Meza (1980-1981).
Arce Gómez llegó a Bolivia deportado de Estados Unidos, para
cumplir una condena de 30 años de prisión por delitos de lesa
humanidad.
Acto seguido fue recluido en la cárcel de máxima seguridad de
Chonchocoro, el mismo penal en el que cumple su sentencia García
Meza, responsable de las jornadas sangrientas del golpe de Estado
del 17 de julio de 1980.
La represión orquestada luego de ese hecho incluyó 93 asesinatos,
27 desapariciones forzadas y al menos cuatro mil detenidos.
Tanto el pueblo boliviano como del resto de Latinoamérica debe
comprender que esos sistemas de imposición no son viables, deben
terminar, subrayó Morales en claro rechazo al golpe de Estado
perpetrado por militares al presidente hondureño, Manuel Zelaya.
Zelaya fue secuestrado el pasado 28 de junio, tras lo cual se
impuesto un gobierno facto en la nación centroamericana que desató
una brutal represión contra el pueblo que reclama la restitución del
presidente constitucional.
Morales recordó cómo en periodos de dictaduras en Bolivia,
principalmente en la de García Meza, no se respetaban los derechos
humanos ni la libertad de prensa, y pululaban los negocios turbios.