.— Las organizaciones
populares de Honduras cumplen hoy su décimo segunda jornada de
resistencia pacífica al golpe militar, con el confirmado ánimo de
mantener sus luchas democráticas.
No nos cansamos de resistir, subraya la escritora Dalila
Bracamonte, en el encabezamiento de la convocatoria para la marcha
de este jueves en la Plaza Loarque, en la salida de la carretera
hacia el sur de la nación.
En un breve comunicado, el Frente Nacional contra el golpe de
Estado ratifica que mantendrá la movilización popular hasta el
retorno del presidente Manuel Zelaya, depuesto por los militares el
28 de junio pasado.
Las manifestaciones abarcaron este miércoles el sector oriental
de la capital y la carretera que comunica la urbe con el este de la
nación, principalmente los departamentos de Olancho y Paraíso.
Miles de personas caminaron por las empinadas vías coreando
consignas como Adelante, adelante, que la lucha es constante y
queremos a Mel, como es llamado el presidente Zelaya.
Junto a los líderes sindicales, campesinos, estudiantiles,
juveniles y de otros sectores de la sociedad, encabezó la marcha la
primera dama Xiomara Castro, quien hace dos días se unió a las
demostraciones populares.
El Frente dio a conocer en un comunicado su posición en torno a
la mediación en la crisis que iniciará este jueves el presidente de
Costa Rica, Oscar Arias.
Exigimos que en las reuniones se tome en cuenta la posición del
Frente Nacional contra el golpe de Estado, que incluye como punto
principal la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente,
subraya el texto.
El presidente Zelaya al anunciar la aceptación de esas gestiones
de Arias, aclaró en Washington que no se trata de una negociación.
Hay cosas que no se negocian como el restablecimiento de la
democracia y mi retorno al cargo. La restitución del gobierno no
está en juego, no traicionaré al pueblo que está en las calles,
afirmó.
Una postura similar fue expresada por el Frente Nacional contra
el golpe.
Rechazamos la posibilidad de la legitimación de las autoridades
de facto y reafirmamos que la única salida aceptable es el regreso
al orden institucional, subraya el documento de las organizaciones
populares.