La crisis
económica provoca un aumento del número de suicidios y asesinatos en
26 países europeos, mientras que, en cambio, se reducen los
accidentes de tráfico.
Esta es la conclusión a la que llega un estudio publicado en la
versión digital de la revista The Lancet, donde se recomienda
también la aplicación de políticas efectivas de empleo para
contribuir a reducir esta tendencia.
Según los autores del estudio, el paro es una de las causas
principales del incremento de esas muertes, por lo que es clave
poner en marcha programas de formación y reinserción laboral que
ayuden a mitigar los efectos adversos.
En el artículo, David Stuckler, de la universidad inglesa de
Oxford, y Martin McKee, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical
de Londres, examinan cómo las diferentes crisis económicas sucedidas
en las últimas tres décadas han afectado la mortalidad en 26 países
de la Unión Europea.