Así expresó el presidente constitucional de Honduras, José Manuel
Zelaya Rosales, en conferencia de prensa al arribar, en la noche de
ayer, al aeropuerto internacional Juan Santamaría, de San José,
Costa Rica.
Zelaya dijo que los golpistas están aislados debido a su falta de
análisis de la realidad internacional y reiteró que sobre ellos
pesan asesinatos, violaciones a los derechos humanos y además han
levantado las garantías constitucionales, han declarado estado de
sitio. En Honduras, recalcó, han producido "violaciones a toda la
libertad de prensa, a la libertad de expresión, a la independencia
de los poderes del Estado y a la suplantación de la soberanía
popular".
Reconoció asimismo, las protestas masivas del pueblo hondureño
que todavía hoy, después de diez días, siguen manifestándose en
diferentes lugares del país.
A una pregunta de si aceptaría una solución distinta de
restituirlo en el cargo, Zelaya apuntó que "la democracia es un
derecho popular, es un derecho de la sociedad, y los que en estas
condiciones han hecho esta violación deberán, lógicamente, presentar
sus excusas y los requerimientos para su salida en las próximas 24
horas".
Puso énfasis también en el apoyo que ha recibido su país de las
diferentes latitudes del mundo y aclaró que se ha creado en Costa
Rica "un régimen de excepción" para recibir a Roberto Micheletti, un
criminal que ha golpeado al pueblo y ha golpeado los derechos de la
democracia. "Recibirlo aquí y no capturarlo ya es un estado de
excepción, porque ha violado todos los procedimientos de ley en el
mundo y en el derecho internacional; el mundo lo ha condenado",
acotó.
Previamente, antes de salir de Washington, Zelaya había
denunciado que el gobierno de facto de su país impulsa un sabotaje
al proceso de mediación al no dejar que los ministros legítimos, que
se mantenían en la clandestinidad, puedan salir hacia Costa Rica.
El gobierno de facto de Honduras, presidido por Roberto
Micheletti, se "niega a darle salida (del país) a los ministros (del
gobierno legítimo) que van a la Comisión de Mediación en San José de
Costa Rica, argumentando la orden de captura que sobre ellos recae"
emitida por los propios golpistas, denunció vía telefónica con
Telesur.
"Todo lo que ellos hacen es nulo y no tiene validez", aseveró y
señaló que con este sabotaje, "los golpistas demuestran que no
quieren mediación, porque esto empieza así en mal camino".
Micheletti y Zelaya se reunirán en San José con Arias en la
apertura del proceso de mediación acordado con el apoyo de la
secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton.
Micheletti también dijo a la prensa que a Costa Rica no va "a
negociar nada", sino "a dialogar", y reiteró que si Zelaya quiere
volver a Honduras "que se presente primero a los tribunales de
justicia".
Por su parte, en Tegucigalpa, el Frente Nacional contra el golpe,
rechazó cualquier posibilidad de la legitimación de las autoridades
de facto y reafirmó que la única salida aceptable es el regreso al
orden institucional, según subraya un documento de las
organizaciones populares, que anunciaron también el nombramiento de
una comisión que representará al Frente para que participe en las
reuniones de San José.
Exigimos que en las reuniones se tome en cuenta la posición del
Frente Nacional contra el golpe de Estado, que incluye como punto
principal la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente,
puntualiza el texto.
La comisión que irá a Costa Rica para entregar el documento dejó
claro que en ningún momento quieren una negociación, porque con los
golpistas o aquellas personas que rompieron el orden constitucional
no se puede negociar. (SE)