Como un espacio de prestigio internacional en defensa de la
cultura popular auténtica del
Caribe, se despidió hoy en la ciudad de Santiago de Cuba la
Fiesta del Fuego dedicada a
Honduras y a su cultura garífuna.
Con la tradicional Quema del Diablo en el parque La Alameda de
esta ciudad, clausuró esta 29 edición del festival caribeño el cual
reunió a grupos artísticos de más de 10 países y fue tribuna para
denunciar el golpe de Estado al gobierno del presidente hondureño
José Manuel Zelaya.
Como parte de la clausura el céntrico parque Céspedes fue
escenario para el desfile artístico y las presentaciones de bailes,
toques y cantos de grupos portadores de la cultura popular
tradicional de México, Brasil, Jamaica, Haití, Italia, Argentina,
República Dominicana y de otras naciones.
Previo a la procesión, representantes de la isla de Curazao y del
estado brasileño de Pernambuco, recibieron la Mpaka como el símbolo
del festival que se entrega a los países homenajeados en el próximo
encuentro.
El convite, iniciado el tres pasado devino celebración popular y
masiva con manifestaciones folclóricas, de las artes plásticas y
culinarias, de teatro, la literatura y otras expresiones.
En el coloquio internacional "El Caribe que nos une", plato
fuerte del evento multicultural, los participantes abordaron las
raíces comunes e idiosincrasia de sus respectivas naciones y
disertaron sobre la diversidad, identidad y valores que distinguen a
los pueblos de la región.
Anualmente el Festival del Caribe fomenta el debate sobre temas
del patrimonio cultural, religión, economía de la región además de
espacios para el fortalecimiento de las relaciones
diplomáticas y culturales entre Cuba y países del área.
Luego de fructíferas jornadas artísticas y académicas este
encuentro folclórico concluyó y ya es historia en la vida del
festival caribeño, uno de los encuentros culturales de su tipo más
importantes en el orbe y que aboga por la integración en defensa de
la humanidad.