La determinación de los juristas cubanos de defender el medio
ambiente, en correspondencia con la legislación vigente, quedó
evidenciada, durante la apertura del coloquio internacional sobre
Derecho y Justicia Ambiental.
Vivian Hernández Torres, coordinadora del Proyecto Nacional
ECOIRE, destacó el avance en la elevación del conocimiento y la
necesidad de proteger la naturaleza entre la población y las
instituciones, mediante la impartición de cursos de postgrado,
seminarios y talleres en las comunidades.
Durante la cita se mostraron experiencias en materia de educación
y protección del entorno, como el Proyecto Agenda21 Local/Geo de la
provincia de Holguín, patrocinado por la Unión de Juristas de Cuba y
el Fondo Canadiense para el Desarrollo de Iniciativas Locales.
Como resultado de este trabajo conjunto se logró poner a un grupo
de profesionales del derecho y de otras ramas, en función del
estudio y cumplimiento de las normativas jurídicas, expuso Lidia
López, juez de sala de lo económico, del Tribunal Supremo Popular.
En Cuba existen cerca de 500 legislaciones o normativas jurídicas
dirigidas a la protección del ambiente, pero muchas veces no se
observan por desconocimiento de las personas jurídicas o naturales,
acotó.
De ahí la importancia de elevar la educación jurídica de la
población en general para prevenir los daños al entorno, como se
orientó en la Cumbre de la Tierra, y alertar a los organismos
competentes para que adopten medidas contra los infractores.
La reunión es la primera de su tipo incorporada a la VII
Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que
inició este martes sus sesiones hasta el viernes en el Palacio de
las Convenciones de La Habana con la presencia de más de 600
delegados de 26 naciones.