Kevin Hernández Xiques, de casi cuatro meses de nacido,
participó, sin saberlo, en el inicio de una nueva acción universal
contra la poliomielitis.
Él es uno de los primeros niños inyectados en la provincia de
Camagüey en la actual fase de ensayos clínicos -de una vacuna
antipoliomielítica- encomendados a Cuba por la Organización Mundial
de la Salud (OMS).
Kevin figura entre los más 300 menores seleccionados en cuatro
municipios de la provincia para el estudio en la Isla, previa
autorización de sus padres, informados detalladamente acerca del
proyecto, rectorado por el Instituto de Medicina Tropical Pedro
Kourí (IPK), de Ciudad de La Habana.
La inmunización, con inyector sin aguja, usa intradérmicamente
apenas un quinto de cada dosis de un fármaco de uso intramuscular,
de comprobada eficacia y conocido desde hace más de medio siglo.
Dirigidos a continuar las evaluaciones de los efectos de esas
variantes en el empleo del producto, los ensayos tuvieron su
anterior ciclo en Cuba en 2006-07 en territorio camagüeyano.
Luego de la futura eliminación de la poliomielitis en el orbe,
prevista por la OMS, la vacuna oral -utilizada en la mayoría de las
naciones subdesarrolladas- quedará sustituida, según decidió esa
organización, por la aplicada tradicionalmente de forma
intramuscular, de mucho mayor precio.
Si se comprueba que la reducción de la dosis es válida y no
disminuye la capacidad inmunizante, decrecerán de forma considerable
los gastos para adquirir la vacuna.
La doctora en Ciencias Médicas Sonia Resik, del IPK e
investigadora principal en el pesquisaje, calificó la encomienda de
la OMS a la Isla como un reconocimiento al sistema cubano de salud.
Al abundar acerca del tema, la especialista expuso -entre otros
argumentos-, que en el orbe Cuba fue el primer país en erradicar la
referida enfermedad de su territorio nacional.