El Palacio de Pioneros Una flor para Camilo, de Santiago de Cuba,
festejó su cumpleaños 35 con la satisfacción de contribuir a la
formación vocacional de miles de niños convertidos en profesionales
o técnicos.
Por sus fines educativos, allí funcionan círculos de interés en
25 especialidades, como agronomía, música, pedagogía, electrónica,
enfermería, laboratorio clínico, veterinaria y estomatología, esta
última con un salón que brinda servicios.
Cuenta, además, con una sala de video para 60 estudiantes, un
tabloncillo de danza y ballet y sala de computación.
En el curso escolar que ahora concluye, la institución tuvo la
matrícula más grande de su historia, con 10 mil 857 educandos,
explicó a la AIN Erich Mosqueda, su director.
Numerosas actividades acontecieron por el cumpleaños, incluidas
conferencias y otras de tipo recreativo, extendidas a salas de
oncología de unidades de salud infantiles, centros de educación
especial y penales, además de a comunidades, tanto urbanas como
rurales.
El espacioso palacio fue inaugurado con ese fin el seis de julio
de 1974 por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, en
el reparto de Vista Alegre.
En la céntrica Avenida Manduley, llama la atención por su
atractiva arquitectura ecléctica en forma de castillo en su edificio
principal, con dos torres, balcones y lucernario, típicos de ese
estilo.
Reabrió en 2007, luego de cuatro años cerrado para recibir la
reparación de mayor envergadura desde la construcción del inmueble
hace más de 100 años, donde residió una de las familias santiagueras
más adineradas.
Esas labores se hicieron por la Oficina del Conservador, en
respeto de los elementos originales del inmueble, por ello estuvo
entre los nominados en el país para el Premio Nacional de
Restauración, en el ámbito del Día Internacional de los Monumentos,
el 18 de abril último.