Susan McDade, representante residente en Cuba del Programa de ONU
para el Desarrollo (PNUD), enfatizó este martes en la ciudad de La
Habana que experiencias de la revolución energética cubana pueden
aplicarse en otros países.
McDade dictó una conferencia denominada ''Energía y cambio
climático'' ante más de 600 presentantes de 26 países asistentes a
la VII Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
en el Palacio de las Convenciones.
Añadió que la transformación de los hábitos de consumo de
electricidad es un buen ejemplo en la Isla para incrementar el
ahorro y la disponibilidad de su servicio.
Elogió también la política nacional de promover el uso de la
energía renovable, la producción de petróleo y gas, al igual que la
cooperación sur-sur, que son ''lecciones compartidas con países de
América Latina y El Caribe'', dijo la experta.
Solo en los últimos tres años, en Cuba fueron reemplazados más de
nueve millones de bombillos incandescentes y más de tres millones de
efectos electrodomésticos, como parte del Programa de ahorro
energético.
En consecuencia, decreció la demanda eléctrica, lo cual equivale
al ahorro sustancial de petróleo combustible.