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El ex primer ministro iraní Mir-Hossein Mousavi, ex candidato
perdedor en las recientes elecciones presidenciales, anunció hoy que
recurrirá a los canales legales para mantener la oposición al
gobierno de Mahmoud Ahmadinejad.
Mousavi, el principal contendiente de Ahmadinejad en los comicios
del 12 de junio, reiteró su negativa a reconocer el resultado de la
votación, pese a la decisión del Consejo de Guardianes de hacer un
recuento, al azar, del 10 por ciento de las boletas.
Según el canal PRESS TV, el político de la llamada corriente
reformista volvió a denunciar un supuesto fraude en las elecciones,
pero finalmente acató el llamado del líder supremo iraní, ayatolah
Ali Khamenei, a dirimir cualquier queja por vías pacíficas y
legales.
A raíz de conocerse la victoria de Ahmadinejad, el último primer
ministro de Irán encabezó masivas protestas callejeras en Teherán
que se extendieron a otras ciudades y desembocaron en violentos
choques con fuerzas del orden y grupos progubernamentales.
En ese sentido, Mousavi apeló a sectores de la jerarquía islámica
críticos de la gestión del actual mandatario y arguyó que la
legitimidad del gobierno podría debilitar "los fundamentos del
sistema".
Khamenei, por su parte, reconoció que existen desacuerdos entre
funcionarios iraníes, pero subrayó que pese a esas disputas,
prevalece una postura de unidad, "como un puño de hierro", contra el
enemigo externo y voluntad de resolver los conflictos en el ámbito
nacional.
Asimismo, advirtió a las potencias occidentales que alentaron los
disturbios postelectorales de que su intromisión en los asuntos
internos "definitivamente tendrán un impacto negativo en las futuras
relaciones".
Esos gobiernos, recalcó, deben ser cuidadosos en su enfoque y
pronunciamientos, porque "la nación iraní reaccionará", puntualizó.