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El primer ministro designado del Líbano, Saad Hariri, acusó hoy al
gobierno de Israel de enviar mensajes negativos y distorsionar los
hechos en este país, además de promover la inestabilidad mediante
una red de espionaje.
Hariri salió así al paso al primer ministro israelí, Benjamín
Netanyahu, quien el domingo advirtió que el próximo ejecutivo
libanés será responsable de un supuesto ataque al Estado judío, si
acepta la incorporación al mismo del grupo chiíta Hizbulah (Partido
de Dios).
Al respecto, el político derechista dijo considerar al gabinete
libanés una entidad soberana, y cualquier ataque lanzado contra
nosotros desde el territorio libanés será aprobado por ese gobierno.
Netanyahu nunca cesa de trasladar mensajes negativos al Líbano y
al gobierno libanés, señaló Hariri, el líder del Movimiento Futuro
en una reunión con un diplomático europeo en Beirut.
El hijo del ex primer ministro Rafiq Hariri, quien murió en
febrero de 2005 en un atentado perpetrado aquí, pidió a la comunidad
internacional alertar al jefe de gobierno israelí del peligro que
significa cualquier amenaza a la seguridad y soberanía del Líbano.
Además, describió a este pequeño país árabe como víctima de la
agresión israelí y recordó la ocupación de una parte del territorio,
además de insistir en que su soberanía fue repetidamente violada por
aire, tierra y mar, violando la resolución 1701 de la ONU.
Tras recalcar que persiste en distorsionar los hechos, Hariri
también condenó al gobierno derechista israelí por fomentar una red
de espionaje en esta nación, contraviniendo también la resolución
del Consejo de Seguridad de la ONU que puso fin a la guerra de 2006.
El lunes, el presidente libanés, Michel Sleiman, también denunció
las amenazas de Tel Aviv contra las autoridades de Beirut y las
calificó de clara interferencia en los asuntos internos del Líbano.