Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras, llegó hoy a
Washington para entrevistarse con Hillary Clinton, secretaria
norteamericana de Estado, tras expresar a su partida de Managua que
al gobierno de facto le quedan horas.
Zelaya llamó al pueblo a mantenerse en la lucha pacífica en las
calles de su país, como protesta ante el golpe de Estado del pasado
28 de junio.
El jefe de Estado hondureño llegó a la capital estadounidense a
las 05H30 locales, informó el canal televisivo teleSur, citado por
la Agencia Boliviariana de Noticias (ABN).
Faltan horas para que el gobierno (golpista) tenga que retirarse
y restituir al legítimo presidente del país, sostuvo Zelaya y dijo
que en la nación se está imponiendo un estado de sitio.
Denunció las muertes que dejó la represión militar el domingo
durante su fallido intento de aterrizar en Tegucigalpa y afirmó que
el crimen que cometieron tienen que pagarlo.
Se espera que para el mediodía, en la capital estadounidense se
inicien las conversaciones con la jefa de la diplomacia de Estados
Unidos, agregó la fuente.
Por otro lado, TeleSur informó que Xiomara Castro, esposa de
Zelaya, afirmó que se unirá hoy a las manifestaciones de denuncia
contra el régimen golpista en Tegucigalpa, que trata a los
hondureños a culatazos.
Los familiares del joven de 19 años, muerto de un balazo en la
cabeza el domingo pasado mientras esperaban la llegada del
presidente constitucional, responsabilizan del crimen a Billy Joya,
un ex militar retirado, acusado de graves violaciones a los derechos
humanos, y ahora asesor del gobierno de facto.
El padre del joven Isis Obed Murillo contó los momentos de
angustia que vivió durante la manifestación y repudió el
derramamiento de sangre del pueblo a manos del ejército, refiere el
canal Venezolana de Televisión.
Fue un momento provocado por el ejército. Nos empezaron a mostrar
bombas de gas lacrimógeno y nos gritaban que eran para matarnos, que
ninguno saldría vivo, dijo el progenitor del Obed Murillo.
Entonces empezamos a correr y ahí vi a Joya, vestido con el
uniforme verde, llamó primero a varios más para que lo rodearan con
sus escudos, se agachó y se puso en posición. Apuntó y fue un solo
disparo, relató el padre del joven asesinado.
Explicó que se tiraron al suelo ante la posición de disparo y fue
en ese momento cuando tomó un casquillo, sin saber que era parte de
la bala que había matado a su propio hijo.
No hubo una balacera, fue un francotirador que disparó a matar,
porque a Obed la bala le entró por la nuca, precisó.
Joya coordinó y dirigió torturas y asesinatos en Honduras durante
la década de los años de 1980 y su conducta represiva fue denunciada
por organizaciones de derechos humanos y populares.
Todavía se le imputa la responsabilidad criminal directa en al
menos 16 casos y operativos especiales que dejaron más de una decena
de personas muertas y torturadas en ese país centroamericano, agrega
en su información el canal Venezolana de Televisión.