.— El grupo que ordenó el
golpe de Estado en Honduras dio instrucciones precisas para asesinar
al presidente Manuel Zelaya, según declaraciones del propio
mandatario difundidas hoy aquí.
De acuerdo con Zelaya, el general Romeo Vásquez, implicado en el
cuartelazo, le confesó que la intención era eliminarlo, pero el
militar decidió a última hora enviarlo a Costa Rica.
Este grupo que lo adversa quería que usted fuera eliminado, dijo
Zelaya parafraseando al general Vásquez.
El presidente hondureño fue sacado de manera violenta de su
residencia el pasado 28 de junio por un grupo de militares y llevado
por la fuerza a una base aérea y de ahí a Costa Rica.
La cúpula de las Fuerzas Armadas me ha traicionado. Han invadido
mi casa, amenazaron con dispararme. Este es un secuestro brutal
contra mi persona, sin ninguna justificación, denunció Zelaya poco
después en el aeropuerto de San José.
El presidente responsabilizó con la asonada a una élite muy
voraz, con mucho control en el Congreso Nacional, la cual maneja
política y económica el país y se opone a cualquier cambio que
afecte sus intereses.
Zelaya arribó el domingo último a Nicaragua luego de que el
régimen de facto en Honduras impidiera a la nave donde regresaba a
su país aterrizar en el aeropuerto de Toncontín, donde lo esperaban
miles de personas.
En una rueda de prensa la víspera en Managua, el dignatario envió
un mensaje de condolencias a los familiares de las víctimas de la
brutal represión lanzada por los golpistas, que dejó dos muertos y
decenas de heridos.
Zelaya viajó en las últimas horas a Washington para reunirse con
la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.