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Los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Francia,
Nicolás Sarkozy, exigieron hoy el retorno del orden constitucional
en Honduras y la restitución de su presidente legítimo, Manuel
Zelaya.
En declaraciones a la prensa en el Palacio del Elíseo a propósito
de la visita oficial de Lula aquí, ambos mandatarios reiteraron que
existe una postura unánime internacional de rechazo al golpe de
Estado en Honduras.
Creo que hay una decisión histórica de unidad y cohesión en
América Latina, en todo el continente en realidad y dentro de las
Naciones Unidas. El presidente Zelaya debe retornar al poder y nadie
puede usurparle su mandato, recalcó Lula.
El gobernante brasileño enfatizó que no hay espacio para
elecciones adelantadas ni nada por el estilo, porque los golpistas
no tienen el reconocimiento de nadie ni son representativos del
pueblo hondureño.
Añadió que tampoco es momento de tolerar un regreso a las oscuras
prácticas de golpes militares usuales en Latinoamérica en los años
60 y 70 del siglo pasado.
Debemos esperar porque se puede volver a la normalidad en ese
país centroamericano, pero para que ello ocurra sólo existe una
alternativa, la reinstalación en la presidencia de la República de
Manuel Zelaya, sentenció.
A su turno, Sarkozy manifestó su total coincidencia con los
puntos de vista de su homólogo brasileño, y recordó que su
canciller, Bernard Kouchner, ha repetido en varias ocasiones el
repudio de Francia a la asonada en Honduras.
Los dos dignatarios resaltaron asimismo que irán a la cumbre del
G8 en L´Aquila, Italia, a partir de mañana, con posiciones comunes
para impulsar reformas verdaderas y profundas del sistema financiero
internacional.
Queremos que se cumplan las ideas discutidas en la cita del G20
en Londres y al mismo tiempo, que Brasil pueda tener en el futuro un
puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU, así como redoblar el
papel de los países emergentes en el orbe, apuntó Sarkozy.