Beijing, 6 jul.— (PL)
A 156 muertos se elevó el saldo de los violentos disturbios que
estallaron el domingo en Urumqi, capital de la región autónoma china
de Xinjiang, informaron hoy las autoridades regionales.
Al parecer el blanco de los ataques y la violencia fueron
ciudadanos de la etnia han, la mayoritaria en china, por parte de
extremistas uygures, de religión musulmana, que constituyen el 45%
de la población local.
En total 828 personas resultaron heridas, según el conteo
realizado hasta ahora, así como 261 vehículos fueron incendiados,
incluidos 190 ómnibus y dos carros policiales, durante una noche
caracterizada por la violencia.
Las fuerzas del orden dijeron que 203 establecimientos
comerciales y 14 viviendas fueron destruidos durante los violentos
disturbios, que concluyeron con varios centenares de personas
arrestadas.
Según las autoridades, la policía pudo detener a 1 434 presuntos
delincuentes involucrados en los atentados contra el pueblo chino.
El gobierno regional anunció que tenía pruebas de que los
violentos desmanes fueron organizados por el separatista Congreso
Mundial Uyghur, que lidera Rebiya Kadeer, quien se marchó a Estados
Unidos en el 2005.