.
— Recientes testimonios de antiguos y actuales funcionarios de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA) reviven la polémica sobre la
destrucción de 92 videos que prueban las torturas estadounidenses a
presuntos terroristas, refleja hoy The New York Times.
Los testigos dijeron a un gran jurado federal en Virginia que el
ex jefe de la rama clandestina de la CIA José Rodríguez ordenó en
2005 la eliminación de las cintas, argumentando temor en torno al
supuesto riesgo representado por las mismas para las operaciones
encubiertas de la entidad.
A pesar del secretismo de la pesquisa dirigida por John L. Durham,
tales confesiones mantienen en la palestra el tema de los maltratos
durante los interrogatorios de Abu Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri,
quienes en los materiales aparecían sometidos al waterboarding
(ahogamiento simulado).
De acuerdo con un artículo del Times, los esfuerzos del
presidente Barack Obama y su decisión de no castigar a los
responsables resultan insuficientes para borrar la sombra que rodea
a la CIA, la cual crece con los testimonios de sus miembros activos
y retirados.
Entre los citados a declarar en Virginia, estuvieron el máximo
enviado de la agencia en Londres y el entonces jefe de la CIA,
Porter Goss, precisa.
Según el periódico neoyorquino, los videos fueron destruidos en
Tailandia, país donde tuvieron lugar las torturas a Zubaydah y al-Nashiri.
La investigación para esclarecer la destrucción de los
comprometedores materiales se extiende ya por 18 meses, pero por su
compartimentación pocos elementos son públicos.