El reconocido analista y académico estadounidense James Petras
considera que el gobierno de los Estados Unidos estuvo detrás del
golpe de Estado al presidente hondureño, José Manuel Zelaya.
En entrevista exclusiva a la Agencia Bolivariana de Noticias
precisó, sin embargo, que el repudio mundial a ese hecho los han
puesto a negociar con los mandos militares golpistas la posibilidad
de que el presidente depuesto reasuma su cargo.
No obstante, el analista estima que sería en condiciones tales
que le sea muy difícil continuar la línea de relaciones que mantiene
con los países de la ALBA y, en particular,
con el presidente venezolano, Hugo Chávez.
A su juicio, la prueba de que el gobierno norteamericano está
implicado en el golpe de Estado en Honduras está dada por el hecho
de que los militares hondureños no funcionan sin consultar a los
asesores presentes en el país.
Petras precisa que los asesores estadounidenses están en todos
los niveles de la jerarquía militar hondureña.
Explica seguidamente que el gobierno del presidente Barak Obama
está muy enojado por el hecho de que Zelaya está en alianza con
Chávez y tomando medidas económicas de ayuda y en asociación con el
ALBA.
Al abundar en el tema expresa que Washington no ha reconocido que
hubo un golpe militar y no ha cortado ninguna ayuda ni relaciones
con el gobierno golpista.
Puntualiza que sólo después de muchas vacilaciones y para no
quedar aislados, es que los EE.UU. tomaron las posiciones de las
Naciones Unidas, la OEA y demás organismos internacionales.
Indicó que en las discusiones en las Naciones Unidas sobre el
tema, la delegación de Estados Unidos prolongó las deliberaciones
por cuatro horas, para moderar la declaración final.
Y añade que mientras los países de América Latina retiran sus
embajadores, Washington mantiene el suyo en Tegucigalpa.