TEGUCIGALPA,
30 de junio.— A pesar de la represión militar, el pueblo hondureño
continúa hoy las protestas y el paro nacional para exigir la
reposición en su cargo del presidente constitucional José Manuel
Zelaya.
Además de las concentraciones en varios puntos de esta urbe, hay
bloqueos de carreteras en al menos diez lugares del interior,
dijeron organizaciones del movimiento de resistencia popular.
La víspera, fuerzas especiales del ejército y equipos antimotines
arremetieron contra los manifestantes apostados en las cercanías de
la Casa Presidencial, con el saldo de decenas de heridos y varios
arrestados.
Mientras, en el departamento de El Progreso efectivos del
ejército no pudieron desalojar a cientos de personas que tomaron el
puente La Amistad en protesta por el golpe de Estado.
Estamos en una huelga general por tiempo indefinido, convocada en
todo el país para derrotar el golpe, dijo Carlos Amaya, presidente
de la Asamblea Popular Permanente.
También se registraron protestas en los municipios de Santa Rita,
El Negrito y Morazán.
"Tenemos tomada la carretera hacia Tegucigalpa. A pesar de que
este gobierno de facto nos tiene incomunicados, vamos hacia una
avanzada masiva, para hacer respetar la democracia con esta
manifestación que ha partido desde Santa Bárbara (noroeste) hasta
Tegucigalpa (sudeste)", enfatizó Rafael Ramírez, uno de los
asistentes a la marcha que llevan a cabo los movimientos sociales en
San Pedro Sula (al oeste del país).
El dirigente de la Vía Campesina, Rafael Alegría, reseñó por su
parte que "está prácticamente paralizada la nación" y que "no hay
clases en primaria, secundaria, el magisterio está en paro", dijo.
El titular de la Coordinadora de Movimientos Sociales de
Honduras, Luther Castillo, anunció que ya comenzaron a llegar a
Tegucigalpa "refuerzos populares" en apoyo a Zelaya, a quien
reconocen como único gobernante del país centroamericano.
"Hoy se han sumado nuevos contingentes de compañeros desplazados
desde diferentes partes del país; indígenas y afrodescendientes",
puntualizó Castillo.
Mientras, el gobierno de facto de Honduras mantiene amordazados
los medios de comunicación del país, al tiempo que continúan los
secuestros de periodistas cuyo paradero se desconoce. Los golpistas
intervienen los medios de comunicación en medio de un creciente
escenario de tensión, tras la violenta represión este lunes contra
miles de representantes del pueblo que reclamaban el retorno de
Zelaya. (SE)