JAGÕEY GRANDE. — La facultad hospital de altos estudios
oftalmológicos Mariscal Antonio José de Sucre, enclavada en este
sureño territorio matancero, registra el ciento por ciento de
efectividad en la recuperación de pacientes sometidos a cirugías por
trastornos refractivos (miopía e hipermetropía) y de un 95% en el
resto de las intervenciones quirúrgicas.
El doctor Eduardo Pérez, decano de la institución, dijo a
Granma que ese alto nivel de eficacia en las operaciones
oftalmológicas es comparable con los mejores índices que se logran
en el mundo.
Explicó que desde la apertura de dicho centro en noviembre del
2006 hasta la fecha se han atendido allí más de 100 000 pacientes de
Cuba y de otras latitudes de Latinoamérica y el Caribe. Gracias al
ejercicio quirúrgico han recuperado o mejorado la vista más de 14
000 personas, de ellas unos 10 000 cubanos, principalmente
matanceros.
Otro resultado de esta institución, importante centro en la
formación de médicos en la rama de oftalmología y de brigadas
internacionalistas, ha sido el trabajo de pesquisa en casi todos los
municipios de la provincia, realizado por un dúo de médicos casa a
casa.
La existencia de un equipamiento de última generación, entre los
que se cuentan eximer lasser, angeógrafos y material para
desarrollar campimetría visual, concede a esta importante unidad
docente la posibilidad de operar cataratas, glaucoma, alteraciones
refractivas y otras patologías.
Uno de los más notables atributos de este hospital es que está
dotado además de una óptica, lo cual permite al paciente recibir un
servicio que incluye sus lentes con la graduación requerida.
Este centro de altos estudios oftalmológicos cuenta con la
distinción de Servicio de Excelencia y de Colectivo Moral.