El aeropuerto internacional Juan Gualberto Gómez, de Varadero,
mantiene vigilancia sanitaria permanente, ante la amenaza del virus
de la influenza AH1N1, de carácter global.
La higiene personal y colectiva, empleo de guantes y mascarillas
naso bucales, y adecuado manejo de residuales procedentes de las
aeronaves, constituyen medidas que observa el personal, dijo a la
AIN el doctor Teodoro Guerra, director de la estación de control
sanitario.
El especialista recordó que los trabajadores vinculados
directamente con pasajeros y carga reciben capacitación constante y
que los ministerios de Turismo y Salud Pública de Cuba garantizan
información actualizada para el control epidemiológico en los puntos
de acceso al país.
La Terminal aérea de Varadero, a unos 120 kilómetros al este de
La Habana, al igual que otras de su tipo en la Isla, cuentan con
scánners de imágenes infrarrojas para chequear la temperatura
superior a los 37,5 grados de cada pasajero que arribe al país.
Explicó el doctor Guerra que el principal objetivo del
cumplimiento estricto de las medidas es advertir de inmediato la
posible presencia del virus y evitar la propagación.
Cada visitante deberá presentar ante las autoridades
aeroportuarias la Declaración de Sanidad del Viajero, formulario
legal que permite conocer datos de interés y método para detectar
posibles síntomas de influenza, como tos, fiebre, secreción nasal u
otros.