Los antillanos juegan con soltura, no parecen principiantes.
Fueron irreverentes ante un rival reconocido en el máximo nivel
mundial. Incluso, muchos aficionados acariciaron la idea de que
pudieron vencer también el sábado en el segundo choque.
Más allá del encomiable es-fuerzo y la convincente demostración
de los locales, existen algunos elementos que, con el tiempo y la
posibilidad de mantenerse activos entre los grandes, les aportarán
las armas para alcanzar un rendimiento superior.
Uno de esos aspectos es la recepción del balón. Sí, ya sé qué me
dirán: ¡Los equipos del patio nunca han gozado de un gran recibo! Es
cierto, pero...
Los jóvenes están bien preparados en lo físico, y si incrementan
el volumen de recibos con calidad, le permitirán al acomodador
ejecutar un número mayor de pases rápidos, así podrán combinar mejor
por las tres posiciones delanteras en lugar de insistir tanto desde
los extremos de la net.
Cuando debido a las oscilaciones en su recepción un equipo se ve
obligado a utilizar el pase alto, le concede la oportunidad al rival
de ubicar un doble y hasta triple bloqueo, de manera que la
efectividad de su desempeño ofensivo variará entre el 60-65%.
Si la bola le llega cómoda al levantador, al ejecutar un envío
rápido sobre la net, el oponente acudirá al bloqueo con un hombre
bien posicionado, un segundo que muchas veces queda "colgado", es
decir, no agrupa para anular el ataque, en tanto le resulta
imposible sumar a un tercero a la muralla. En esas condiciones, las
opciones de éxito al atacar crecen hasta casi el 80% (de 10 pelotas
ganas 8), sobre todo cuando las dos selecciones exhiben un nivel
cualitativo parejo, como en esta ocasión observamos en el
Cuba-Rusia.
Otro tema es lograr estabilidad en el servicio agresivo. Y
agresivo no es únicamente sinónimo de velocidad, fuerza. Por
ejemplo: si la línea defensiva del adversario se concentra en el
interior del campo, entonces el saque, aunque no sea muy potente,
puede dirigirse por la línea lateral, buscando un ángulo del
terreno.
Esta acción ha de llevar intencionalidad. Cuando el ruso Eugeny
Sivozhelez la realizaba, si Wilfredo León estaba en la zona uno del
campo, buscaba molestar a ese atacador auxiliar que tanto daño les
causó con sus remates.
También vimos cómo Rober-tlandy Simón efectuaba una cadena de
servicios efectivos y, de momento, comenzaba a fallarlos. No se
trata de regalarlo, es preferible arriesgarse, aunque con la debida
concentración en el instante de hacerlo.
Perfilar estos detalles lleva tiempo en un deporte como el voli
en que la consagración tarda entre cinco y ocho años.
Los cubanos, animados por estas actuaciones ante Bulgaria y
Rusia (tres triunfos, un revés, indice de 1.086), que los ubica
primeros en su llave C, viajarán esta semana a la ciudad de Toyama,
Japón. Los rusos son segundos (3-1-1.056).
Y en la Ciudad Deportiva, en el torneo clasificatorio femenino
para el Mundial 2010, Trinidad y Tobago superó 25-22, 25-21, 25-12 a
Guatemala, mientras Cuba dispuso de Nicaragua 25-9, 25-13, 25-16.
Hoy a partir de las 3:00 p.m. lidiarán Nicara-gua-Guatemala y T.
Tobago-Cuba. El evento otorga una plaza para la cita del orbe, en
Japón.