La experiencia cubana en el uso del ozono para el tratamiento de
la hernia discal y otros padecimientos ortopédicos, acaparó la
atención de los cerca de 100 especialistas participantes en la
Jornada Ciéntífica Provincial de Ortopedia.
El doctor José Luis Calunga Hernández, especialista de Segundo
Grado en Fisiología Normal y Patológica, del Centro de
Investigaciones del Ozono, destacó como cerca del 90 por ciento de
los pacientes a los que se le ha aplicado la ozonoterapia han
experimentado alivio en sus malestares e invalideces.
Esta eficaz terapia usada en el tratamiento del síndrome doloroso
de espalda, provocado fundamentalmente por la hernia discal,
constituye el más reciente provecho que especialistas cubanos han
obtenido del ozono, tras 30 años de experiencia en el uso médico de
este gas.
Su aplicación directa en la columna vertebral o en los músculos
que la soportan, permite tratar esta afección en cualquiera de sus
localizaciones (lumbar, dorsal y cervical), sin riesgos de que el
paciente sufra consecuencias adversas, precisó Calunga.
Basada en el efecto del ozono como favorecedor de la oxigenación
y del aporte sanguíneo a la columna, provoca deshidratación y
disminución de la hernia del disco mediante diferentes mecanismos
bioquímicos.
También reduce la compresión e irritación de la raíz nerviosa
afectada, explicó el especialista, miembro de un grupo
multidisciplinario que desde hace alrededor de ocho años practica el
proceder.
Entre otras bondades del ozono, el especialista enumera sus
potencialidades como ordenador del sistema inmunológico,
fortalecedor de defensas endógenas capaces de eliminar tóxicos
(radicales libres) presentes en los procesos inflamatorios, de
envejecimiento y biológicos en general, que con el tiempo favorecen
una evolución negativa de las enfermedades.
Respecto a su aplicación el doctor Alberto Balbin Hurtado,
especialista de Primer Grado en Anestesiología y Reanimación, del
Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez, señaló que el ozono es
aplicado al paciente mediante las vías paravertebral, peridural e
intradiscal, según la complejidad del cuadro clínico y radiológico
del paciente.
Cuando el gas penetra en esta zona se aproxima significativamente
al disco intervertebral y a las raíces nerviosas que emergen de la
médula espinal, actuando de forma más directa sobre las áreas
afectadas, añadió el doctor Balbín, al tiempo calificó dicha
práctica como exclusiva de los anestesiólogos.
Esta alternativa terapéutica comienza a extenderse a varias
instituciones médicas del país, y en la actualidad se ofrece en los
hospitales Fructuoso Rodríguez y Calixto García, en la Clínica del
Ozono y en el Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (CIMEQ),
además del hospital Agostino Neto, de Guantánamo.
Los efectos benéficos del Ozono han sido aplicados en Cuba en el
tratamiento de diferentes enfermedades, entre ellas oftalmológicas (retinosis
pigmentaria y glaucoma) y osteomioarticulares.
Su uso además se vincula a patologías relacionadas con el Sistema
Nervioso Central, como Parkinson, demencias seniles y accidentes
vasculares encefálicos.
El Centro de Investigaciones del Ozono mantiene relaciones de
trabajo con diferentes instituciones de salud del país, además de
ser la entidad rectora de las aplicaciones de este gas en la
medicina, el medio ambiente y el tratamiento de las aguas.