Un recorrido por Finca Vigía, donde residió el escritor Ernest
Hemingway por más de 21 años, y la apertura de una muestra con
películas basadas en sus novelas, clausurarán hoy el XII Coloquio
sobre el autor de El viejo y el mar.
Culminan así tres jornadas de intercambio entre académicos,
estudiosos y especialistas sobre la vida y obra del Nobel de
Literatura, marcadas por ponencias que ratificaron la preservación
en la isla del patrimonio hemingweyano y sus vínculos con la vida y
la intelectualidad de La Habana.
Sobresalió entre la veintena de estudios expuestos durante la
cita, el de la experta cubana Gladys Rodríguez, quien con el
sugerente título Hemingway escribiendo en Cuba siempre tuvo suerte,
revela vínculos, poco o nunca antes abordados, con escritores
cubanos.
La importancia que realmente tuvo para el escritor su larga
estancia en Cuba y los contactos con la intelectualidad del momento,
se demuestran en esa investigación.
Nombres como los de Carlos Montenegro, Enrique Serpa, Carlos G.
Campoamor y Lino Novás Calvo (traductor al español de El viejo y el
mar) de los que conserva el museo libros dedicados al autor de Adiós
a las armas, figuran entre los más reconocidos.
La autora de ese estudio precisa que son sólo aproximaciones a
una necesaria continuidad de esa línea de investigación, teniendo en
cuenta además que lo escrito hasta hoy lega a un mínimo plano las
relaciones de Hemingway con artistas cubanos.
Relata los encuentros sostenidos por el escritor norteamericano
con el poeta Nicolás Guillén y el novelista Alejo Carpentier, y más
aun la presencia de Cuba, sus sitios, su gente y la cotidianeidad,
en la obra del llamado Dios de bronce de la literatura
norteamericana.
Hemingway nació el 21 de julio de 1899 en Estados Unidos, hace
110 años, y murió en su país el dos de julio de 1961.