.— El ex presidente estadounidense
George W. Bush defendió hoy los métodos de tortura contra
prisioneros cometidos durante su administración al afirmar que
estaban dentro del marco de la ley.
Citado por la televisora CNN, el ex mandatario atacó a su
sucesor, Barack Obama, aunque sin mencionar nombres, al criticar
varias de sus políticas.
En opinión de Bush es el mercado y el sector privado los que
reactivará la economía, y no la intervención del gobierno, un
criterio compartido por los conservadores.
De una forma velada también se opuso al cierre de la cárcel en la
base naval de Guantánamo, sureste de Cuba, al considerar que la
liberación de los detenidos allí va a ser un problema de seguridad
para este país.
Obama se ha desmarcado de gran parte de las políticas de Bush, en
especial en materia económica y de seguridad nacional.
En ese sentido ordenó la retirada parcial de Iraq, prohibió la
tortura, dispuso el cierre de la prisión de Guantánamo, y también
incrementó los gastos públicos para enfrentar la recesión.
Sin embargo, se ha negado a crear una comisión que investigue a
la anterior administración republicana.
Según las últimas encuestas, la mayoría de los norteamericanos se
muestra favorable a iniciar una pesquisa sobre el tema, en especial
en lo relativo al escándalo de las torturas.