Esa noche el Comandante en Jefe dio a conocer que una delegación
cubana, presidida por el comandante Ernesto Guevara de la Serna,
partiría semanas después a países afroasiáticos con el objetivo de
propiciar un acercamiento, iniciar y ampliar las relaciones
políticas y comerciales, y solicitar apoyo a la Revolución cubana.
El autor de estas líneas, entonces capitán del Ejército Rebelde,
formaba parte de la comitiva, por lo que fue testigo del periplo
histórico.
Recuerdo que cuando le pregunté al Che cómo sería la vestimenta
para el viaje, me contestó: "Con el mismo uniforme verde olivo que
tenemos ahora, vamos a exhibirlo por el mundo y ese es nuestro
orgullo; con este uniforme ganamos la guerra al tirano y a los
gringos".
Le respondí: "No hay problema, nos vamos todos con el uniforme...
"
Fidel acudió a la despedida el 12 de junio. Recuerdo que me puso
la mano en el hombro y me dijo: "cuida a ese hombre que tú sabes lo
que significa para la Revolución".
Los países visitados fueron Egipto, India, Indonesia, República
Federativa de Yugoeslavia, Ceilán (Srilanka), Paquistán, Birmania,
Japón, Sudán y Marruecos. En ellos se habló de abrir embajadas,
desarrollar intercambios culturales y de otros tipos.
La prensa internacional mostró en todo momento un marcado interés
por entrevistar al Che y preguntarle acerca de la reforma agraria,
el comunismo, Fidel...
Muy buena fue la acogida y atención en las naciones visitadas,
principalmente en Egipto, donde el presidente Nasser se interesó
porque la delegación conociera lo que estaba haciendo la revolución
egipcia. También fuimos recibidos por dignatarios como Nerhu, Tito y
Sukarno, quienes nos hablaron sobre lo que fue el Pacto de Bandung,
que más tarde sería la Organización de Países No Alineados.
En Japón, tuvimos el privilegio de visitar Hiroshima y palpar el
desastre monstruoso ocasionado por el imperialismo yanki en esa
ciudad. Allí rendimos honores a las víctimas.
Estando en El Cairo, Egipto, al inicio de la gira, durante el
desayuno del día 14 de junio, comenté a los presentes que era un día
especial pues cumplía años el jefe de la delegación. Entonces todos
lo felicitamos, y el Che me preguntó: "¿cómo tú lo sabes?" Al
partir, Celia me lo dijo, respondí.
El regreso a La Habana ocurrió el 8 de septiembre y el 16
acompañé al Che en una comparecencia ante las cámaras de televisión
para informar al pueblo sobre los resultados del viaje.