CHICAGO.— Como camarera y entrenadora en una cadena nacional de
restaurantes, Rebecca Brown ganaba un par de miles de dólares en una
buena semana. Ahora, como bailarina en el club desnudista Pink
Monkey en Chicago ella gana casi la misma cantidad en una buena
noche.
La debilidad del mercado laboral, causada por la crisis
económica, está haciendo que muchas mujeres en Estados Unidos
busquen empleo en clubes desnudistas, películas pornográficas y como
modelos en revistas como Hustler.
Empresarios en el sector dicen que están viendo un gran flujo de
solicitudes de mujeres que, como Brown, se sienten atraídas por la
promesa de horarios flexibles y dinero fácil. Muchas son graduadas
universitarias y tenían empleos en oficinas hasta que la economía se
desplomó, dice la agencia AP.
Para algunas, trabajar en esos clubes es algo temporal, una
manera de pagar los préstamos de educación y otras cuentas. Otras
dicen que han encontrado su carrera.
Hirsch, de Vivid Entertainment, dice que el número de mujeres en
su negocio ha aumentado al doble en los últimos dos años, con casi
800 trabajando como actrices pornográficas. "Es lo más competitivo
que he visto en 25 años", dijo.