La alimentación con leche materna de los bebés durante los
primeros seis meses de vida, es una práctica más extendida en la
población campesina de la provincia cubana de Guantánamo que en la
del área urbana.
La doctora Yadira Parra García, funcionaria del Programa de
Atención Materno Infantil (PAMI) en el territorio, aseguró a la AIN
que los datos emitidos por las áreas rurales de salud corroboran la
buena práctica social y la consiguiente baja morbilidad diarreica en
esas edades y locaciones.
Alertó sobre la necesidad de extremar medidas
higiénico-sanitarias en estos meses de primavera, cuando las lluvias
favorecen el incremento de las enfermedades diarreicas,
fundamentalmente en niños menores de un año y sobre todo en los que
no han cumplido seis meses.
En esta época del año la provincia más oriental de Cuba aumenta
el número de casos con diarreas y la mitad de los ingresos
hospitalarios por esa causa se produce en niños "destetados"
precozmente y sometidos a lactancia artificial o mixta, puntualizó
la especialista en Pediatría.
Califico a la leche materna como nutriente y antídoto perfectos,
de fácil digestión, estéril y con adecuada temperatura, el cual
prepara inmunológicamente al bebé y lo condiciona para enfrentar
enfermedades, razón por la que debe constituir su único alimento y
consumirlo a libre demanda.
Amamantar consolida la relación afectiva entre la madre y su
niño, disminuye inicialmente el sangramiento posparto, espacia los
embarazos y la protege contra cánceres de mama u ovario.