Los trabajadores de la fábrica de levadura torula Alfredo Rafael
Pérez, del municipio de Ciro Redondo, provincia cubana de Ciego de
Ávila, reajustaron la maquinaria para mantener la producción con
menos gastos de electricidad.
Entre las acciones figura el cambio de un motor y un compresor de
aire por otros equipos similares pero de más bajo consumo de
energía, y la paralización de dos bombas spray en el proceso de
preparación de las mieles finales de la caña de azúcar.
El ingeniero químico Héctor Díaz Pérez precisó a la AIN que el
llenado de los sacos con el nutriente animal lo realizan más
rápidamente para que los siete motores de la tolva trabajen con
mayor eficiencia.
Dijo que en el horario de mayor demanda de electricidad extreman
las medidas para el uso racional energético y apagan las bombillas y
aparatos innecesarios.
Díaz Pérez indicó que para lo que resta de junio deberán consumir
en total 148 megaWatts, contra más de 300 el mes anterior, a fin de
contribuir también a evitar los siempre inoportunos y molestos
apagones.
Este colectivo, vanguardia del sindicato azucarero, acumula más
de mil 200 toneladas de levadura torula seca de las dos mil
planificadas hasta el mes de octubre, producto imprescindible en la
alimentación porcina.