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Controlados en descontrol
Anneris Ivette Leyva
El llamado "tarjetón" en las farmacias no es una valla
burocrática entre el enfermo y la medicina que lo alivia. Existe
para brindar una garantía de disponibilidad basada en la
planificación y para evitar, en la medida de lo posible, su falta;
aunque muchas veces el descontrol y cierta tendencia a la
insensibilidad, malogran los esfuerzos del país.
La
aspirina de 125 mg fue anotada como uno de los medicamentos más
irregulares.
El Estado ha hecho significativas inversiones, prioriza las
compras en el exterior y trata de poner los cientos de medicamentos
genéricos en farmacias a la orden de día, a pesar de las imprevistas
crisis y el freno del criminal bloqueo de Estados Unidos.
Por eso, con el mismo empeño, no debiera descuidarse a ningún
nivel el uso racional de estos recursos, en ocasiones
desaprovechados por un desmedido acaparamiento (a veces se vencen
sin uso), el afán de lucro o prescripciones a la ligera.
El
doctor Julián Pérez Peña asegura que garantizar los medicamentos es
una prioridad máxima de varios organismos.
Los medicamentos controlados por el "tarjetón" ya ascienden a 4,6
millones de inscripciones en las farmacias, con tendencia al
aumento. El hecho es que cuando determinados medicamentos del
"tarjetón" no aseguran respuestas sistemáticas resulta un problema
muy frágil para el paciente y su familia, lo cual a veces se agrava
por una falta de información e incorrecta atención.
Una historia
Desde que conocí a Ivelys yo también me preocupo. No quiero
imaginarla estremeciéndose, temblando, dejando caer la muñeca por un
repentino espasmo. Hace cuatro años sus padres comparten la
felicidad de tenerla y, desde hace unos meses, la inquietud por
garantizarle los medicamentos que la libren de los ataques de
epilepsia.
A diferencia de otros fármacos utilizados, este nuevo tratamiento
le resultó tan efectivo que llegó a permanecer mes y medio sin
ningún episodio; coincidiendo, paradójicamente, con la entrada en
crisis del medicamento en las farmacias.
En marzo pudieron localizarle las tabletas en otro municipio,
pero abril significó un periodo de tensión para la familia, que fue
resolviendo dos o tres pastillitas en el Hospital Pediátrico de San
Miguel del Padrón, cuatro o cinco con alguna amistad...
La misma carencia sufrió María Elena Montalbán, quien ya tuvo una
zozobra similar en el 2006 cuando a su hijo, José Luis Laffita,
epiléptico de gran mal, con retraso mental moderado, la demora del
lamotrigine le provocó un descontrol y agudización de la enfermedad.
En múltiples llamadas telefónicas a farmacias, droguerías, la
empresa MediCuba, almacenes centrales de medicamentos y otras
instancias, siempre obtuvo las mismas explicaciones, en ocasiones
contradictorias: "ya llegó a Cuba", "está en trámites de
documentos", "no hay existencia en el país". Tal incertidumbre la
llevó a compartir este parecer: "Ante la inestabilidad, al menos una
información certera ayudaría, ¿verdad?"
No están todos los que son
El lamotrigine no es el único medicamento de los llamados
controlados que ha causado desconsuelo en los pacientes a raíz de
dilaciones en su entrega.
Otro de los expedidos "por tarjetón", la melagenina, resaltó en
la Farmacia de 19 y 44 en Playa como inestable, al igual que la
aspirina de 125 mg. En la Unidad 964 de Plaza, fueron apuntados como
"en descontrol" los mismos mencionados. Con la melagenina también
tuvo afectaciones Odalys Mier, responsable de la farmacia 968 del
Cerro. Esta respondía —nos expuso— a una carencia nacional por falta
de materia prima.
Aseguró, sin embargo, que en sentido general los medicamentos
controlados no tenían por qué representar un dolor de cabeza para
los pacientes siempre que el encargado farmacéutico confeccionara un
buen pedido. "De haberse agotado o estar retardados en la entrega,
debe realizarse el desvío para la unidad municipal principal, donde
existe un porcentaje extra para estos casos".
Llilian Valle, jefa de almacén de la farmacia de Belascoaín y
Rastro, en Centro Habana, no comprende entonces por qué sus reportes
no garantizaron la entrada regular de timolol, cuya ausencia
prolongada generó malestar en la población durante meses.
Las unidades 644 y 645 de Marianao, por otra parte, reportaron a
este diario el largo retraso de las lágrimas artificiales. Mery
Yuliet Rodríguez, responsable de la segunda, enumeró otra lista de
fármacos de entrada irregular además de los mencionados: metformina,
carbamazepina, carbonato de calcio, bromocriptina. Además, mencionó
el caso del salbutamol, que permaneció alrededor de dos semanas sin
recibirse y tampoco estuvo asequible en la farmacia principal.
En farmacias principales
La experiencia de Abel Gómez como administrador de la farmacia
principal del municipio capitalino de Plaza, le permitió opinar a
este diario que no siempre el mecanismo actual le garantiza al
paciente poder adquirir su medicamento, pues si está en baja
cobertura solo llega a estas farmacias y la demanda excede a la
disponibilidad.
Cuando cae en falta un producto es de forma general, explica
también Luis Alberto Dios, máximo encargado de la farmacia principal
de Marianao, quien añade que esto ocurre en el menor número de
casos, pues el país hace todo lo posible para evitarlo.
Si en las farmacias regulares escasea algún medicamento y a
nosotros se nos agota el porcentaje de más para tales casos,
llamamos a la droguería para que, si lo tienen, nos lo envíen por
tiro rápido, detalla. También contamos con la cooperación de los
jefes de distribución de los municipios, quienes pueden localizar un
medicamento hasta en otras localidades.
Durante la visita a esta unidad, los reporteros de Granma
constataron que los medicamentos controlados presentes en las
farmacias principales para casos de desvío, pueden ser igual o menor
al 10%, en dependencia de una evaluación multifactorial.
Si yo pidiera el 10% del consumo de salbutamol normado —nos pone
como ejemplo Luis Alberto—, abarrotaría los cuatro anaqueles que
tengo, y ningún medicamento puede estar en el piso. Además, ahora en
verano disminuye su consumo, con lo cual el fármaco se estanca y, de
llegar a vencerse, tendría que pagarla yo.
Saldo de incógnitas
Distinguir los posibles "desajustes" en el sistema de
planificación de los medicamentos por "tarjetón", nos condujo a la
oficina del doctor Julián Pérez Peña, director del Centro para el
Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF).
Allí conocimos que dos tercios del total de medicamentos
existentes en el país, aunque tienen factura nacional, dependen de
materias primas importadas, también sujetas a la inestabilidad de
los mercados, los créditos y las finanzas.
Los medicamentos a asegurar por el "tarjetón" no están ajenos a
estos desequilibrios; también son objetos de las contingencias que
asume el país, tales como la negativa repentina de un proveedor a
efectuar una venta ya planificada.
Ante tales situaciones —explica Pérez Peña— nuestra industria
farmacéutica está facultada para salir a buscar el producto
terminado y adquirirlo; aun a riesgo, de triplicar su costo. Estas
no son compras que podrían efectuarse con mucho tiempo de
antelación, pues tanto las materias primas como los medicamentos
elaborados poseen una fecha de vencimiento.
"En otras ocasiones los fabricantes dilatan el proceso de
confección de lo solicitado hasta la entrega del dinero. Todas estas
situaciones obligan a desarrollar una previsión muy alta para
proteger el programa de medicamentos."
Al indagar por las alternativas reservadas para los pacientes que
carecen de alguno de estos fármacos, esenciales para mantener bajo
control su respectivo padecimiento, el director del CDF recomendó
seguir los mecanismos de localización en otras unidades, cuando la
falta es puntual, o intentar una reevaluación clínica cuando el
problema es a nivel del país, siempre conscientes de que la
variación del tratamiento sería momentánea.
"La prioridad que recibe este programa por parte del Ministerio
de la Industria Básica, encargado de la producción y distribución;
del Ministerio de Salud Pública, quien vela por la prescripción y el
pedido a la industria, y de las autoridades del gobierno en general,
es de las más elevadas, aun cuando los esfuerzos no lleguen a
minimizar del todo las molestias", aseveró el especialista. |