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El gobierno boliviano denunció hoy que varias personas, ahora
fugitivas en Brasil, escaparon de la justicia por su participación
en la masacre de campesinos en la región amazónica de Pando, en
septiembre de 2008.
Por esos hechos violentos, del que acusan al ex prefecto Leopoldo
Fernández, la ex autoridad permanece recluida en un penal de la
ciudad de La Paz.
Al respecto, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, aseguró
que los fugitivos bolivianos en Brasilea, que solicitaron refugio al
Comité del Refugiado de Brasil (CRB), participaron en la matanza del
11 de septiembre en la localidad de Porvenir.
En ese sentido, aclaró que poco más de unos 50 ciudadanos que
escaparon al vecino país, no son perseguidos políticos.
Precisó que los fugitivos en Brasilea iniciaron su trámite ante
el Consejo del Refugiado del Brasil, una institución administrada
por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el Refugiado
(ACNUR) y otras ONG.
San Miguel reveló que el Ejecutivo, a través de la vía
diplomática, enviará toda la documentación a Brasilia para que los
responsables de la masacre regresen y sean enjuiciados por ese
crimen de lesa humanidad.
Por su parte, el vicecanciller Hugo Fernández informó que el
gobierno recibió la comunicación oficial de que 58 ciudadanos
bolivianos, presumiblemente involucrados en la masacre de Porvenir,
recibieron la condición de refugiados en Brasil, el pasado 22 de
mayo.
En diálogo con la prensa, Fernández expresó su esperanza de que
se revierta la medida.