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La tempestad política colombiana coloca hoy en el ojo del huracán a
magistrados ante imputaciones por presuntos vínculos con personas
implicadas en blanqueo de capitales, lo cual tensiona aún más las
relaciones entre el gobierno y la rama judicial.
Si bien las relaciones no han sido del todo armoniosas desde que
se desencadenó el escándalo de acciones ilegales por parte del
Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) a miembros del Poder
Judicial, un reciente informe de la oficina gubernamental de control
al lavado de activos echó más leña al fuego.
La polémica se desató cuando la Unidad de Información y Análisis
Financiero (UIAF), del Ministerio de Hacienda, advirtió en un
comunicado que realizó un reporte de operaciones sospechosas sobre
algunas personas y posibles nexos con implicados en "actividades
ilícitas donde podrían verse involucrados algunos magistrados".
Según la dependencia, con estos análisis se elaboraron informes
de inteligencia financiera, los cuales fueron remitidos a la
Fiscalía General.
Esta información "es de inteligencia financiera, es reservada y
debe ser verificada por la autoridad competente", agregó la
autoridad.
Ante este panorama, el presidente de la Corte Constitucional,
Nilson Pinilla, dijo que las investigaciones a los magistrados "son
oscuras" y de "falta de seriedad" porque se hicieron sin orden
judicial.
Por su parte, el presidente del Consejo de Estado, Rafael Ostau
Lafont, indicó que aunque la UIAF tiene facultad para indagar sobre
ciertas transacciones de divisas, ese organismo no tiene competencia
para investigar a los magistrados de las altas cortes.
Ostau Lafont señaló en Caracol Radio que este proceso solamente
podría ser adelantado por la Comisión de Acusación de la Cámara de
Representantes.
A su vez, manifestó que tras analizar ese asunto en las reuniones
de la Comisión Interinstitucional de la rama judicial, se concluyó
que la UIAF con su seguimiento ha incurrido en extralimitación de
funciones.
La Fiscalía y la Procuraduría deben definir si esa dependencia
actuó de manera irregular, agregó.
En tanto, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Auguso
Ibáñez, expresó que las denuncias contra magistrados supuestamente
vinculados con actividades ilícitas, pone en tela de juicio la
honorabilidad de la corporación y son incompetentes.
Ibáñez pidió que si hay alguna preocupación se manifieste ante su
juez natural, que es la Comisión de investigación y acusaciones de
la Cámara para que sea ella la que de las ordenes para ponernos a
disposición.
En su opinión, ese tipo informes "busca afectar la honorabilidad
de la Corte para efectos de calmar un poco su propia ansiedad lo que
tiene que hacer es, a la Fiscalía explicar su comportamiento en vez
de sacar un comunicado dándose por aludido por su competencia",
subrayó.