TOKIO, 9 de junio (PL) El gobierno de Japón admitió un fallo
emitido en fecha reciente que lo obliga a reconocer a nuevas
víctimas de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, lanzadas por Estados
Unidos en agosto de 1945.
Tras su decimoctava derrota consecutiva en casos de este tipo, el
Estado japonés podría acceder a una posible revisión del criterio de
reconocimiento de los hibakusha, como se conoce en el archipiélago a
las personas afectadas por la radiación nuclear.
El pasado 28 de mayo, el Tribunal Superior de Tokío reconoció
como víctimas de las bombas atómicas a 29 demandantes de 30 y
consideró que las reglas actuales para certificar sus enfermedades
son inapropiadas.
La decisión se tomó tras una investigación exhaustiva relacionada
con las secuelas de las radiaciones y sus afectaciones para la vida.
Al menos 14 demandantes no sobrevivieron a la sentencia.
En marzo de 2007, una corte del distrito de esta capital sólo
reconoció a 21 de los 30 querellantes alegando que no podía
asegurarse que sus dolencias se derivaran de la exposición a
radiación.
Japón estudia este tipo de casos sobre la base de una valoración
revisada en abril de 2008, que permitió reconocer un mayor número de
personas dañadas.
Las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki causaron en Japón más
de 120 mil muertos y otros 400 mil en los años posteriores.
Las víctimas certificadas reciben hasta 137 mil yenes mensuales
(cerca mil 400 dólares) en ayuda médica.